La frase que sirve a manera de título de este espacio, es una de las varias que pronunciara la Maestra Rosario Robles en la comparecencia efectuada ante diversas comisiones de diputados el pasado lunes y que conforme lo mandata la ley, acudiera para llevar a cabo el desglose del Informe de Gobierno del Presidente Peña Nieto.
Esto dio motivo a que además fuera cuestionada sobre variados temas que a los legisladores de dichas comisiones querían conocer así como revisar puntos específicos de la actuación de la Secretaría de Desarrollo Social hasta este momento. Fue con las Comisiones de Desarrollo Social, Equidad de Género y Asuntos Indígenas, en donde la titular de SEDESOL vertió frases contundentes, en el afán de dar respuesta de la forma más clara y explícita los cuestionamientos sobre los cuales fue objeto, en especial fueron recurrentes las preguntas sobre el sub ejercicio presupuestal en el sector, sí existe una verdadera política de igualdad e inclusión dentro de la nueva política social, los avances de la Cruzada Nacional contra el Hambre,o hasta cuando se verían resultados en la lucha contra la pobreza. Resultó un amplio mosaico de expresiones, en donde hubo de todo, conforme a las ideologías de los participantes, vimos desde descalificaciones y reclamos hasta felicitaciones emotivas por el gran papel que la secretaria Robles ha jugado en la atención a la contingencia de Guerrero. Y no es para menos, si ya de por si la responsabilidad de encaminar un sector tan prioritario como es el dedicado al combate de la pobreza con la perspectiva de lograr una verdadera inclusión social, es un reto harto complicado y sumando la contingencia sin precedentes que azotó el territorio nacional ensañándose con tierras guerrerenses, hacen que solo una persona con la fortaleza y sensibilidad que tiene Rosario Robles pudiera enfrentar el desafío y seguir con decisión. Las respuestas que dio a los argumentos que esgrimieron algunos legisladores –reiterativos en determinados casos- fueron con la seguridad y tranquilidad de quien sabe y se siente satisfecho del trabajo realizado. Así, fue muy tranquilizante oír que, por una parte, el aludido sub ejercicio presupuestal es un tema que se está resolviendo y las alarmantes cifras presentadas por los legisladores no están actualizadas, por otro lado se afirmó que la Cruzada va marchando y que tiene más cambios de fondo que de forma, por lo que sus avances no se pueden cuantificar en tiempo determinado, pero si cualificar por las transformaciones sustanciales que está provocando la nueva institucionalidad que combate la pobreza; así mismo, que el informe de evaluación que presentó CONEVAL en relación a la Cruzada, es un documento solicitado por la misma secretaria Robles y del cual se retoman las observaciones correspondientes, para ir mejorando el diseño de la Estrategia. Muy interesante fue además escuchar de hacia dónde quiere llevar el Desarrollo Social de nuestro país, junto con un gran compromiso de cambio, transparencia, honestidad y mantener alejado al sector de cualquier manipulación partidista. Acompañada de representantes de Organizaciones Sociales como Kilo de Ayuda, Cáritas, la Asociación Nacional de Bancos de Alimentos, y expertos en temas de alimentación y nutrición, que convencidos del trabajo realizado, avalaron el esfuerzo y se sumaron a redoblar el trabajo. Pero sobre todo, muy contundente fue Robles cuando al ser cuestionada por una legisladora de cual era su posición ante la Reforma Hacendaria planteada por el gobierno de Peña Nieto, ella sin dudarlo se manifestó a favor, ya que rechazó que la reforma hacendaria propuesta por Peña Nieto afectará a la clase media. Aseguró que es necesaria una Reforma Hacendaria para lograr una verdadera Reforma Social, ya que su aprobación permitirá salir de la pobreza a 53.3 millones de mexicanos: “Qué tenemos que hacer para realmente abatir la pobreza en México y evidentemente tiene que ver con que México tiene que crecer, que las tasas de crecimiento de nuestro país no son suficientes para que la mitad de los mexicanos tenga un ingreso digno y tenga un empleo; que el país tiene que realizar aquellos cambios y reformas que le permitan sentar las bases de un mayor crecimiento y de una mejor distribución del ingreso”. Así habló Rosario Robles, junto a frases lapidarias que impactaron, de que la pobreza tiene rostro de mujer y si es de una indígena, es mayor. Esto obliga a la reflexión de que solo una mujer de compromisos se compromete con su género y sus compatriotas. Y esa es Rosario.