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La Mina de Plata abrió en 1925 en el Centro Histórico y conserva bebidas artesanales de hace un siglo
Cantina La MIna de Plata
Foto: Captura de Pantalla
La Mina de Plata, una cantina del Centro Histórico de Puebla, cumple 100 años de historia desde su apertura en 1925 y es considerada por sus clientes la más pequeña y antigua de la ciudad.
El establecimiento, ubicado en Calle 3 Norte 803, ha pasado por distintas generaciones familiares, crisis económicas y el cierre obligado durante la pandemia, pero continúa operando con sus recetas originales.
Elena Lara, encargada actual del negocio, contó que la cantina fue fundada por un hombre de origen ruso que llegó a Puebla tras huir de la revolución de 1917.
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"Desde 1925 fue que inició el nombre con un ruso. Él estuvo cinco años, luego le traspasó a mi suegro. Era español, era asturiano", relató Lara en entrevista con Poblanerías.com.
El negocio quedó después en manos del suegro de Lara, un inmigrante español que llegó a México durante la Guerra Civil. Ella lleva 16 años al frente del establecimiento.
En el lugar se elaboran seis licores artesanales, entre ellos anís, tejocote, rompope y hierbas digestivas. La bebida más popular es el Lomo de Rana, hecha con más de 30 hierbas.
"La estrella es el Lomo de Rana, que está hecho a base de más de 30 hierbas digestivas, todas maceradas y fermentadas de manera artesanal", explicó un trabajador del sitio.
Quienes visitan la cantina por primera vez pueden participar en el llamado bautizo, una tradición que consiste en probar pequeñas muestras de cuatro de los licores artesanales.
"La gente ya sabe, llegan con alguien y dicen 'es nuevo, bautízalo por favor'", comentó uno de los trabajadores sobre la dinámica que se realiza con nuevos visitantes.
Durante la pandemia, el negocio permaneció cerrado un año y siete meses mientras se mantenían gastos como renta, salarios e impuestos, situación que obligó a cerrar a otros establecimientos similares.
Lara también decidió limitar el consumo dentro del local a un máximo de dos o tres copas por cliente, con el objetivo de evitar conflictos y recibir a más familias y turistas.
Actualmente, la Mina de Plata recibe visitantes de distintos países que llegan tras conocer su historia en redes sociales, aunque su futuro es incierto porque las nuevas generaciones viven fuera de México.(LV)