Te puede interesar:
¿Austeridad? Andy López Beltrán compra cuadro japonés de 30 m...
Cultura
La japonesa Yayoi Kusama, ícono del arte contemporáneo, murió a los 97 años tras una vida dedicada al infinito y los lunares
Foto: Redes Sociales
La artista japonesa Yayoi Kusama murió el pasado 14 de agosto a los 97 años en un hospital de Tokio, según confirmó su estudio este 27 de agosto.
Conocida por convertir la repetición obsesiva de lunares en un lenguaje artístico propio, Kusama dejó una obra de más de siete décadas que incluye pintura, escultura e instalaciones inmersivas.
Nacida en Matsumoto el 22 de marzo de 1929, Kusama comenzó a pintar desde niña, inspirada en las alucinaciones visuales que decía experimentar desde la infancia.
Te puede interesar:
¿Austeridad? Andy López Beltrán compra cuadro japonés de 30 m...
En 1957 se mudó a Nueva York, donde desarrolló, entre pobreza y anonimato, una propuesta artística que rompía con las convenciones de su época y abarcó también performance, literatura y cine.
Entre sus creaciones más reconocidas destacan:
En 1968, durante su etapa neoyorquina, fundó su propia firma, Kusama Fashion Company Ltd., llevando su estética de puntos del lienzo al cuerpo y la ropa.
Su vínculo con México se consolidó en 2014, cuando el Museo Tamayo presentó "Obsesión Infinita", su primera muestra retrospectiva en Latinoamérica.
La exposición, con más de 100 piezas creadas entre 1950 y 2013, recibió a más de 320 mil visitantes entre septiembre de 2014 y enero de 2015, según cifras del gobierno mexicano.
Durante un maratón de asistencia previo al cierre, cerca de 10 mil personas ingresaron en 36 horas continuas, cifra que reflejó el fenómeno cultural que la artista generó en el país.
En una entrevista con The Associated Press en 2012, la propia Kusama resumió su obsesión creativa: "Los lunares son fabulosos".
Su estudio confirmó la noticia con un mensaje que resume su compromiso hasta el final: "siguió pintando hasta sus últimos días, sin dejar nunca el pincel".
Entre sus reconocimientos más importantes están el Praemium Imperiale de 2006 —siendo la primera mujer en recibirlo— y la Orden de la Cultura de Japón, obtenida en 2016.
El museo que lleva su nombre en Tokio mantiene agotadas las entradas hasta el 30 de agosto, fecha en que cierra la exposición "Kusama's Pop", último homenaje en vida a su legado. (LV)