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Economía
Eliminar consumos fantasma, ajustar el aire acondicionado y mejorar la iluminación puede reducir entre 5% y 10% el gasto eléctrico
Persona sosteniendo un recibo de luz
Foto: Grupo Luxun
Tres ajustes simples en el hogar pueden reducir entre 5% y 10% el gasto eléctrico anual, según especialistas en eficiencia energética, un alivio relevante para las familias poblanas que enfrentan temporada de calor y mayor uso de electrodomésticos durante junio.
El recibo de la CFE suele dispararse en esta época del año por el incremento en el uso del aire acondicionado, ventiladores y refrigerador.
Sin embargo, los cambios que más impactan no implican dejar de usar estos aparatos, sino utilizarlos de manera más eficiente.
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El primer cambio es desconectar aparatos que siguen consumiendo energía aunque estén apagados, fenómeno conocido como consumo fantasma o consumo en espera. Los dispositivos que más generan este gasto son:
Conectar estos aparatos a una regleta con interruptor y apagarla cuando no estén en uso es la forma más sencilla de eliminar este desperdicio, que acumulado en meses se convierte en una cantidad considerable.
El segundo cambio implica configurar correctamente el aire acondicionado y el refrigerador.
Por lo que se recomienda mantener el climatizador entre 24 y 26 grados centígrados, limpiar sus filtros periódicamente y evitar encenderlo en habitaciones vacías. Un equipo con filtros sucios puede incrementar el consumo de forma significativa.
El tercer ajuste es migrar a focos LED, que consumen considerablemente menos energía que tecnologías tradicionales y tienen mayor vida útil, lo que reduce también el gasto en reemplazos durante el año.
Complementar el cambio de focos con el aprovechamiento de luz natural —abriendo cortinas durante el día y reorganizando espacios— disminuye el tiempo que permanecen encendidas las lámparas artificiales.
Apagar la luz al salir de una habitación es otro hábito con impacto directo en el recibo.
Entre las medidas adicionales que potencian el ahorro están lavar con cargas completas, planchar toda la ropa en una sola sesión y revisar que las instalaciones eléctricas no presenten conexiones deficientes, ya que estas pueden generar pérdidas de energía invisibles.
En hogares con alto consumo —especialmente en zonas donde el aire acondicionado opera gran parte del año— la diferencia acumulada por estos cambios puede alcanzar varios miles de pesos al término de varios bimestres, sin necesidad de sacrificar comodidad. (LV)