Viernes, 22 De Mayo De 2026 | Puebla

Cultura

Tres ofrendas en Huaquechula revelan el sentido profundo del Día de Muertos

Cada altar monumental honra a los difuntos con símbolos que narran vida, memoria y esperanza

Tres ofrendas en Huaquechula revelan el sentido profundo del Día de Muertos

Tres ofrendas en Huaquechula revelan el sentido profundo del Día de Muertos

Foto: Agencia Gran Angular

En Huaquechula, Puebla, cada 28 de octubre, 31 de octubre y 1 de noviembre, las familias abren las puertas de sus casas para recibir a las ánimas con una de las tradiciones más representativas de México: los altares monumentales, declarados Patrimonio Cultural del Estado desde 1997.

Esta práctica ancestral no solo preserva la memoria de quienes partieron, sino que también simboliza el vínculo espiritual que une a los vivos con los muertos.

De acuerdo con Silverio Reyes Sarmiento, director de Turismo, Cultura y Deporte de Huaquechula, cada fecha tiene un significado particular.

El 28 de octubre se dedica a las personas que murieron en accidentes, el 31 de octubre se abre para los niños, y el 1 de noviembre para los adultos fallecidos de manera natural.

Te puede interesar:

Altares monumentales en Huaquechula: una tradición milenaria

“Cada altar es un homenaje íntimo y una forma de mantener viva la presencia de nuestros seres queridos”, explicó.

Los altares monumentales alcanzan entre tres y cinco metros de altura. Se construyen con madera, tela y flores, y cada elemento posee un sentido simbólico.

Las velas representan la luz del alma; el agua, la pureza; el pan de muerto blanco simboliza la paz espiritual, y el pan rojo, el cuerpo material. En ellos no falta la flor de cempasúchil, que guía el camino de las ánimas desde el más allá.

La tradición se extiende más allá de las casas. En los caminos de Huaquechula, los habitantes levantan pequeñas “casitas” dedicadas a las ánimas solas, aquellas que no tienen quién les rece.

Te puede interesar:

Huaquechula prepara 29 altares monumentales por Día de Muertos

En cada altar se coloca una vela o una fruta como muestra de respeto hacia quienes fueron olvidados.

Para los huaquechulenses, el ritual de las ofrendas tiene tres niveles de significado: el primero, dedicado al recuerdo reciente del difunto; el segundo, a los ancestros familiares; y el tercero, a las almas que no tienen nombre ni rostro. Cada uno de ellos expresa la idea de que la vida y la muerte son parte del mismo ciclo.

Durante esta temporada, el municipio espera la visita de cerca de 50 mil personas entre el 28 de octubre y el 2 de noviembre. Los visitantes pueden recorrer los altares, conocer las leyendas locales y participar en las actividades culturales que complementan la celebración. (LV)

TAGS