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Ciencia
En ambos grupos se encontraron diferencias en las funciones cerebrales relacionadas con la cognición y emociones
Composición de un trabajador y el cerebro humano
Foto: e-consulta
El cerebro de las personas que trabajan en exceso tiene “cambios significativos” debido a la combinación de sobreesfuerzo físico y emocional, además de la falta de descanso. Reveló un estudio elaborado por dos científicos de la Universidad Chung-Ang y la Universidad Yonsei de Corea del Sur.
La investigación se publicó el 13 de mayo y demostró a través de estudios cerebrales de empleados coreanos que trabajar durante largas horas no solo afecta la salud de las personas, sino que también podría afectar la estructura cerebral de los individuos expuestos.
El estudio evaluó a 110 trabajadores de la salud que fueron clasificados en dos grupos: el primero fue clasificado como el grupo “con exceso de trabajo” mientras que el segundo fue considerado como el grupo “sin exceso de trabajo”.
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El grupo con exceso de trabajo —aquel que trabaja más de 52 horas a la semana— estaba integrado por 32 personas con las siguientes características: eran más jóvenes, tenían menor tiempo empleadas y contaban con mayor nivel educativo.
Mediante una técnica de neuroimagen realizada con resonancia magnética, los científicos estudiaron el volumen cerebral de los trabajadores de ambos grupos. Donde se identificaron y compararon los niveles de materia gris de las regiones cerebrales.
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De acuerdo con el medio CNN, uno de los coautores de la investigación, Joon Yul Choi, aseguró que las afectaciones cerebrales podrían ser parcialmente reversibles si se revierten los factores de estrés ambiental.
A principios de febrero de este año, neurocientíficos lograron capturar la actividad cerebral de un paciente moribundo, proporcionando evidencia científica de este fenómeno.
El hallazgo surgió a partir del caso de un hombre de 87 años que sufrió un paro cardíaco mientras era monitoreado por un dispositivo cerebral.
Durante los 900 segundos que rodearon su fallecimiento, se registró una actividad intensa en las regiones del cerebro vinculadas a la memoria y la conciencia, similar a la observada en el sueño y la meditación profunda.
El doctor Ajmal Zemmar, de la Universidad de Louisville, explicó que la actividad de las ondas cerebrales registradas sugiere que el cerebro podría estar organizando recuerdos clave de la vida del paciente antes de la muerte. (PSR)