Las relaciones tóxicas se vinculan comúnmente con la pareja, sin embargo, también pueden darse en otros ámbitos como la familia, es decir que, puede tener una relación poco saludable con la madre, padre, hermanas o hermanos.

La figura de la madre está asociada a una serie de características que, tienden a idealizar este rol, el cual no siempre se adapta a todas las relaciones que existen entres madres e hijos, ya que, en ocasiones la madre suele presentar una serie de actitudes tóxicas que lejos de brindar apoyo al hijo, terminan perjudicándolo.

A continuación, presentamos una serie de conductas que presentan las madres tóxicas, según el foro de Psicología conocido como Mundo Psicólogos:

1.       Mensajes de culpabilidad. Son aquellas que no reconocen sus propios errores, por lo que, se los atribuyen a sus hijos. Esta actitud puede generar problemas de autoestima e inseguridad en los hijos.

2.       Vergüenza y culpa. Se manifiesta en frases como “Tú siempre…” o “Tú nunca…”, las cuales terminan culpando o haciendo sentir vergüenza al hijo o hija. Este tipo de acciones generan una actitud excesivamente crítica en los hijos durante la edad adulta.

3.       Victimismo. Las madres utilizan este recurso para lograr que sus hijos hagan lo que ellas quieran. Esta conducta se presenta en madres controladoras o posesivas.

4.       Comparaciones constantes. Las comparaciones constantes se dan en madres que también son manipuladoras y victimistas.

5.       Agresiones pasivas. Este recurso se evidencia cuando, sin necesidad de pegar o gritar, las madres perjudican a sus hijos con una actitud hostil.

6.       Manipulaciones constantes. Aunque la manipulación se da desde diferentes campos de acción, se manifiesta a través de comportamientos confusos, es decir, al momento en que afirma no recordar alguna promesa, trato o hecho.

7.       Se burlan de ti. Esta actitud se manifiesta cuando la madre se ríe de tus pensamientos, emociones o manera de ser. Esto puede provocar que el hijo termine sintiendo odio hacia sí mismo.

8.       No te dejan expresarte. Son madres que no se muestran abiertas ante las peticiones de sus hijos, negándose a contestarles. Los hijos pueden terminar por reprimir sus sentimientos y emociones.