En todos los países democráticos del mundo, la fuente más rica de mejoramiento y de impulso social es la iniciativa privada, además de la participación de cada uno de los ciudadanos fuera de la esfera estatal o gubernamental, enfatizó Herminio Sánchez de la Barquera y Arroyo, Decano de Ciencias Sociales de la UPAEP.

Reiteró que la iniciativa privada no responde sólo a la integración o participación de grupos empresariales de gran envergadura, sino al esfuerzo particular de cada una de las personas que forman parte de la sociedad, fuera del ámbito de los gobiernos y de los estados.

Sánchez de la Barquera señaló que en los países europeos es raro encontrarse con instituciones de educación privada, ahí prácticamente, la educación básica, media superior y superior, es gubernamental, es decir, es de inversión pública, siendo muy poca la participación de la iniciativa privada”.

Subrayó que en el caso de México, la educación pública no alcanza para ofrecer una oportunidad de desarrollo para todas las personas, y no siempre es de la calidad que muchas personas esperan, y por consecuencia, hay una fuerte participación privada en la educación, tanto básica como superior y es algo ya normal que sucede en nuestro país.

Herminio Sánchez de la Barquera, acotó que en un régimen democrático, tiene que haber posibilidades de participación y un marco regulatorio que fomente esa participación cuando sea necesario. Agregó que hay espacios sociales que deben estar libres de toda intervención de instituciones o instancias públicas o privadas que puedan tergiversar o moldear a su conveniencia lo que realicen determinadas instancias de manera independiente.

Dijo que cuando se habla de la iniciativa privada, no debe reducirse al aspecto económico y al grupo de los grandes empresarios, porque el concepto de iniciativa privada es mucho más amplio y rico, y es fundamental que en un régimen democrático se respeten las libertades y las leyes democráticas y el estado de derecho para que la iniciativa privada pueda funcionar, como es el caso de los pequeños y medianos empresarios, de los organismos no gubernamentales, de las escuelas, universidades, entre otras, porque enriquecen a la sociedad y al país en su conjunto.

Claudia Ramón Pérez, catedrática de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno de la UPAEP, manifestó que en México deben darse las condiciones para que la iniciativa privada pueda desarrollar proyectos en colaboración con el gobierno y que dan como resultado, un mayor empleo para las personas, una mejor calidad de vida o la puesta en marcha de proyectos que tienen que ver con el desarrollo de un país.

Ramón Pérez, reiteró que la iniciativa privada juega un papel preponderante en la vigilancia ciudadana, a través de laboratorios o a través de visores ciudadanos, en donde la iniciativa privada realiza una tarea de auditoria sobre ello y retroalimenta a las instancias gubernamentales sobre el papel que viene desarrollando dentro de la sociedad.

Reiteró que es importante que los gobiernos establezcan políticas públicas que permitan apoyar a la iniciativa privada en sus diferentes actividades y que éstas puedan sortear de mejor manera los estragos que está provocando la pandemia de salud en el ámbito económico de las familias de los trabajadores y de las mismas empresas, como es el caso de las micro, medianas y pequeñas empresas.

Finalmente, Sánchez de la Barquera subrayó que el objetivo principal para alcanzar el desarrollo de un país y para todos sus habitantes, no es un objetivo que sólo debe perseguir el gobierno o el estado, sino que es algo que se debe buscar de manera colaborativa, iniciativa privada y gobierno, porque no se trata de una competencia entre ambas partes, sino que tiene que haber una concurrencia en donde todos participen, gobierno, ciudadanos e iniciativa privada y alcanzar objetivos comunes, para beneficio de todos.