El cártel de Los Zetas operó en Nuevo León centros de exterminio para acabar con personas desaparecidas, denunció la agrupación civil Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (Fundenl).

En siete de esos sitios han sido encontrados más 867 mil fragmentos humanos calcinados, agregó.

El 16 de julio pasado, Karla Quintana, titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, informó que habían detectado nueve “sitios de exterminio” en cuatro estados, dos de ellos en Nuevo León.

Sin embargo, la Fundenl, que agrupa a familiares de personas no localizadas, dio a conocer que según reportes oficiales, obtenidos a partir de solicitudes de transparencia, se ha documentado que en esa entidad operaron por lo menos siete de esos centros.

Los datos entregados a la organización por el gobierno del estado, la fiscalía neolonesa y las comisiones local y nacional de búsqueda permiten identificar que 91 por ciento de esos restos fueron localizaron en zonas aledañas a Monterrey.

Se trata de las Grutas de García, en el municipio de García; Las Abejas, en el municipio de Salinas Victoria; el Cerro de las Mitras (ubicado en plena zona metropolitana y colindante con los municipios de San Pedro Garza García, Santa Catarina y García), con más de 200 mil partes humanas; y la localidad Los Arcos, también en García; Sabinas Hidalgo (al norte de la entidad),  además de que se han realizado hallazgos en las comunidades de Vallecillo y La Mano, en el municipio de Juárez, también en el área metropolitana regiomontana, con un número no reportado de fragmentos. 

Leticia Hidalgo, vocera de Fundenl, lamentó que en las mesas de trabajo que tienen con autoridades locales para dar con el paradero de personas desaparecidas no se obtengan cifras transparentes. Como ejemplo de opacidad, citó a lo ocurrido en el Cerro de Las Mitras, sobre el cual no se contaba con datos específicos en cuanto a los puntos en que se localizaron restos humanos. Explicó que en este momento exigen a la Comisión Nacional de Búsqueda y a la fiscalía de Nuevo León que presenten un informe público y detallado sobre estos siete “sitios de exterminio”, que generen un catálogo de prendas y objetos localizados, los planes de intervención para cada uno de los sitios y  un estimado de tiempo para finalizar las investigaciones, de acuerdo con información del diario Milenio.