La explosión por gas ocurrida en el fraccionamiento Residencial Las Flores, en Coronango, afectó en total a 57 departamentos, entre ellos el que habitaban Daniela Yoseline y su novio Ángel Yair, que vieron perderse el patrimonio que juntos adquirieron y el sueño de casarse ya que ambos permanecen hospitalizados

Yoseline, de 26 años de edad, es diseñadora gráfica y su novio Ángel Yair, de 28, es ingeniero. Hace un año planearon unirse en matrimonio, pero la llegada de la pandemia por Covid19 no lo permitió. 

Apenas hace tres meses, ambos llegaron a vivir a su departamento en el citado residencial en San Francisco Ocotlán. La madrugada del 6 de julio, a decir de sus familiares y según la versión que tienen, la joven se levantó, encendió cuatro focos y después le abrió a la estufa. 

Bajo ese argumento, la constructora quiere deslindarse de responsabilidad ya que les han referido que al parecer se trató de una fuga de gas, situación que supuestamente se encontró en cuatro departamentos. 

Los familiares de las víctimas recalcaron la existencia de diversas quejas que, antes de los hechos, otros residentes hicieron sobre fallas en la instalación de la tubería de gas. 

Aunque ya acudieron al Infonavit y ahí les dijeron que se encargarían de reparar los departamentos, ya que dos resultaron pérdida total, no hay nada en papel, por lo que ahora no saben quién en realidad va a responder por los daños, pero principalmente por los gastos médicos pues además de que la pareja sigue hospitalizada, aún desconocen con qué secuelas van a salir ya que como el jueves lo dieron a conocer, Ángel Yair está en coma. 

“Nosotros como familia no hemos tenido un dictamen final de qué ha pasado, ni de la constructora, de bomberos, ni de Protección Civil. La causa, la ignoro; no nos han dicho qué sigue, no sabemos quién nos va a respaldar principalmente por las afectaciones médicas, quién sabe cómo van a salir del hospital”, explicó la tía de Daniela Yoseline. 

Solo la familia de la pareja y otro afectado, también con pérdida total de su departamento, han mostrado inconformidad, ya que los dueños de los demás departamentos han aceptado la reparación que ya se hace de sus inmuebles que sufrieron daños en puertas, ventanas y paredes.

“Si hay alguna autoridad que nos pueda ayudar, porque desconozco totalmente con quién se debe acudir. Las ambulancias se tardaron en llegar, que no que era Coronango, que era Cuautlancingo, no se ponían de acuerdo”, finalizó la entrevistada.