El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta exhortó al Consejo Coordinador Empresarial (CCE) para que entregue el predio que le fue donado por incumplir con la construcción de sus oficinas desde 2016.

Durante su conferencia matutina declaró que su gobierno ha identificado múltiples inmuebles otorgados y vendidos de manera lesiva por el estado como “un asunto de corrupción y privilegios”.

Barbosa Huerta señaló que no se va a quedar callado por las cosas que ocurrieron en el pasado en las que estuvieron involucrados empresarios a quienes se refirió a ellos como las “estatuas de bronce de honestidad y de estado de derecho”.

Recordó que los empresarios del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Puebla fueron beneficiados en 2014 por el exgobernador priista Melquiades Morales con la donación de 20 mil metros cuadrados de un predio sobre la avenida Cúmulo de Virgo en la Reserva Territorial Atlixcáyotl-Quetzalcóatl. “A los niños ricos se les da más riqueza”, acusó.

“Se les dio terreno para sus oficinas, pero no lo hicieron”, dijo al recordar que con el gobierno de Rafael Moreno Valle les dieron un segundo plazo pero perdieron terreno.

En alusión al proyecto de My Residence de Blue Icon, dijo que estaban en esa zona el establecimiento de proyectos “muy fuertes, que tampoco se cumplieron”.

Destacó que en su administración cayó el vencimiento de ese plazo y como no cumplieron con la condición, deben regresar el terreno que es propiedad del estado.

“La buena fe indica que el CCE debiera entregar el terreno al gobierno del estado, que lo entregue a abogados experimentados (el juicio), pues ya los entregó, fueron parte demandada en un litigio y el gobierno les ganó. Van a apelación y después de la apelación irán a tribunales federales. Ya se acabó esto de los privilegios”, sentenció.

Adicionalmente, refirió que tiene varios litigios en la zona de la Reserva Territorial Atlixcáyotl-Quetzalcóatl porque terrenos muy valiosos se “auto-entregaron a los hombres del poder” en cantidades muy grandes de terreno.

Explicó que el modus operandi era: “sacaban a la venta de un inmueble, no se interesaban en la primera  subasta, entraban a la segunda con menos precio, (la siguiente) con menos precio, hasta que el precio se volvía muy bajo y ahí lo compraban”.

Ante esta situación refirió que han recuperado casos, aunque evitó mencionar cuales y en dónde.