La desolación se apoderó del camposanto, antes de cerrar sus puertas este 10 de mayo. Pocas personas se encontraban en el lugar llevando sus flores y a lo lejos se escuchaba una voz doliente que entre sollozos entonaba “Amor Eterno”.

Poca afluencia registró el panteón municipal en esta ciudad, pues apenas se alcanzó la cifra de cuatro mil personas desde el sábado hasta este lunes 10 de mayo, confirmó Eloy Soledad Torijano, administrador de ese sitio.

Este 10 de mayo, a las 5 de la tarde y faltando una hora para el cierre, iban dos mil 369 personas las ingresadas en este día, nada comparado con los años antes de la pandemia donde la aglomeración de personas, rebasaba los 10 mil. 

El domingo fueron un poco más de dos mil visitantes. “Muchas personas vienen un día antes para evitar aglomeraciones o para festejar a sus esposas o mujeres madres con una comida el mero día de ellas”, enfatizó.

La mayor cantidad de familias, explicó Soledad, entraron de las siete de la mañana a las 12 del día de hoy. “Ya después de esa hora bajó considerablemente la afluencia y de última hora vendrán máximo entre 80 y 100 más”, detalló el administrador.

Cabe recordar que las medidas de prevención indicaban que somos 3 personas por tumba podrían ingresar, pero fueron menos en la mayoría de los casos. Muchos sepulcros se quedaron sin enamorar.

Como dato curioso, a las 16 horas las flores ofrecidas en cada uno de los puestos de la vía pública en esa zona se terminaron. Y las pocas restantes alcanzaron hasta el doble del precio normal.