El financiamiento irregular del partido político de España “Podemos”, apunta a proveedores de la campaña del actual presidente de MéxicoAndrés Manuel López Obrador.  

El órgano político ibérico desvió presuntamente 308,254 euros públicos que estaban destinados a sufragar sus gastos en las generales de abril de 2019 a dos empresarios que han prestado servicios de 'marketing' digital para Morena. El dinero salió de España y cruzó el Atlántico utilizando supuestas empresas instrumentales, testaferros y contratos ficticios.  

El presunto fraude electoral está siendo investigado desde julio del 2020 por el titular del Juzgado de Instrucción número 42 de MadridJuan José Escalonilla, que mantiene imputados a varios responsables de la cúpula de Podemos y al propio partido como persona jurídica.  

Entre las sociedades figura Neurona, empresa mercantil que se implantó en España poco antes de las generales del 28-A y recibió pagos de Podemos e Izquierda Unida por valor de 425,443 euros por trabajos audiovisuales y de comunicación para la coalición con la que ambas formaciones se presentaron en esos comicios, Unidas Podemos

El representante de la agencia que asumió la coordinación de los trabajos para Unidas Podemos fue Eduardo López Hernández, un abogado con despacho en León, Guanajuato que nunca llegó a desplazarse a las oficinas que la agencia tenía en Sevilla y que carece de experiencia en el 'marketing' electoral.  

De los 425,433 euros abonados a Neurona por Podemos e IU, 308,254 euros fueron automáticamente transferidos por esta empresa a una tercera sociedad con domicilio en México, Creative Advice Interactive.  

Durante su comparecencia, el administrador de Neurona en EspañaElías Castejón, admitió que ejecutó las transferencias por importe de 308,254 euros a Creative siguiendo las órdenes de otro abogado mexicano que respondía al nombre de Germán Cobos. Los socios de Neurona le dijeron que tenía que obedecer las indicaciones de este letrado, a pesar de que no aparece en ninguno de los documentos de la agencia de comunicación.  

El abogado al que se refirió Castejón es Germán Cobos Pío, un profesional del derecho que comparte precisamente bufete con Eduardo López Hernández, el letrado que aparece en los contratos firmados por Del Olmo. Además de compañeros de despacho, Cobos y López son responsables de varias empresas.  

Morena reconoce en su página web oficial que ha contratado a Corporación Cobos y Cobos SC para realizar supuestos “servicios de consultoría estratégica y 'marketing' político a través de diversos medios digitales” de tipo electoral, la misma labor que Neurona debía haber prestado para Unidos Podemos. Hay otra coincidencia. Corporación Cobos y Cobos SC aparece en un listado de proveedores registrados de Ciudad de México.  

La compañía inscrita inmediatamente antes, por orden cronológico, es Neurona, de lo que se deduce que ambas fueron registradas a la vez. La factura abonada por Morena a Corporación Cobos y Cobos SC asciende a 348,000 pesos mexicanos, 14,480 euros al cambio, una cifra modesta, pero que conecta el dinero del partido de Iglesias con la formación del presidente de México.  

Según las investigaciones, los 308,254 euros desviados pudieron servir para sufragar de manera encubierta, pero a través de las mismas mercantiles, otros servicios electorales para la formación de López Obrador que no fueron declarados.  

La factura sólo representaría un pequeño porcentaje de los servicios realmente prestados para la formación. Tampoco se descarta que estos empresarios del entorno de Morena hubieran canalizado en dinero de Podemos hacia dirigentes de la izquierda populista de un tercer país. 

Neurona habría operado como un vehículo para mover fondos públicos de España hacia el entorno de López Obrador. No sería el primer escándalo que salpica al dirigente. Su hermano está siendo investigado por el cobro de presuntos sobornos y financiación ilegal de la campaña de Morena. El pasado agosto se difundieron unas imágenes en la que se le veía recibiendo varios sobres con unos 90,000 euros en su interior.  

Morena fue sancionada en 2018 por apropiarse de fondos de un fideicomiso que tenía como objetivo ayudar a los afectados del terremoto que asoló el país en septiembre de 2017.  

El Juzgado número 42 de Madrid rastrea otras operaciones de la cuenta de Neurona en Bankinter que tampoco tendrían relación con la preparación de la campaña de Unidas Podemos para llegar al fondo de la financiación.  

Con información de El Confidencial