El grupo de ingenieros, arquitectos y urbanistas que integran la Cooperativa Servinfra reiteró su rechazo a la demolición del Hospital General Regional número 36 del IMSS, mejor conocido como “San Alejandro”, pues aseguró que es 160% más costoso que restaurarlo.

Durante conferencia de prensa, Raúl Carpinteyro y Vera, presidente de la Cooperativa de Servicios Relacionados con la Infraestructura Física (Servinfra), señaló que después de un análisis a la infraestructura dañada por el sismo detectaron que la inclinación del edificio, de aproximadamente 12 centímetros, puede repararse, por lo que no necesita derrumbe total.

Lo anterior después de la revisión del “Estudio de las condiciones de seguridad, daño y estabilidad estructural”, que les proporcionó el IMSS en la invitación que les formuló para actuar en calidad de Director Responsable de Obra (DRO), durante la demolición.

“Efectivamente, hay una inclinación pero está dentro de la normativa de Puebla. El edificio representa poca inclinación porque la tolerancia es de un desplazamiento de 2 %, pero no llega ni al 0.5 por ciento, por eso decimos que no hay motivo para demolerlo”, agregó la ingeniera en Geotécnica, Margarita Rodríguez Trinidad.

Raúl Carpinteyro estimó que para la demolición y construcción de un nuevo hospital con 460 camas, se tendrían que invertir más de mil 99 millones de pesos, con un tiempo de ejecución de 42 meses (6 de trámites y desmantelamiento, 12 en demolición y 24 de construcción.

Sin embargo, para la rehabilitación y remodelación de los cinco cuerpos del actual Hospital se podría alcanzar una inversión de hasta 674 millones 281 mil pesos con tiempo de ejecución de 24 meses

“Es decir, se estima una sobreinversión 425 millones 468 mil pesos que es el 163.10% más y con una demora mayor a 18 meses que es un año y medio”, dijo.

Raúl Carpinteyro refirió que la justificación que recientemente realizó el IMSS no busca mejorar la atención de los derechohabientes.

Por eso propuso un  escaneo en 3D a base de rayos laser al edificio, por el interior y el exterior, con el fin de tener la información gráfica que permita exactamente conocer los desplazamientos y desplomes de la torre de hospitalización.

También realizar ferroescaneos a las losas, trabes, columnas y muros de concreto, con objeto de precisar minuciosamente la integridad de los armados;

“La esclerometría a las losas, trabes, columnas y muros de concreto, para verificar las resistencias actuales de los concretos,  así como un análisis con georradar para detectar instalaciones y realizar calas”, finalizó.