En desacato al compromiso número 75 que hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador al tomar posesión a su cargo hace dos años, Petróleos Mexicanos (Pemex) autorizó durante 2019 tres fracturas hidráulicas para la exploración minera, mejor conocida como fracking, en la Sierra Norte de Puebla y el noroeste de Veracruz.

Así lo dio a conocer la organización Alianza Mexicana Contra el Fracking, que a través de solicitudes de información, obtuvo una respuesta en la que la paraestatal admitió la realización de tres exploraciones con esta técnica que consiste en usar una gran cantidad de agua para fracturar roca.

"Tres pozos fueron fracturados en este gobierno, uno más se suspendió su fracturación y otro fue en el gobierno anterior (...) Estos pozos se ubican en el norte de Puebla y en el noroeste de Veracruz, muy cercanos a Poza Rica, son los tres que fueron fracturados en este gobierno, en 2019", explicó Manuel Llano, miembro de la Alianza.

Explicó que la información es oficial pues la entregó Pemex a través de solicitudes de información realizadas por la Alianza Mexicana Contra el Fracking, y detalla que en Puebla se trata de los pozos denominados Pankiwi-1EXP y Maxochitl-1EXP, en los municipios de Pantepec y Venustiano Carranza, respectivamente. 

En el caso de Pankiwi-1EXP, de Pantepec, su fractura inició el 17 y concluyó el 25 de marzo de 2019, con una profundidad del pozo de 4 mil 760 metros para la extracción de aceite, según los datos entregados por Pemex.

En el caso de Maxochitl-1EXP, en Venustiano Carranza, se trata de un pozo productor de aceite y gas con 4 mil 370 metros de profundidad que fue fracturado entre el 3 y el 9 de enero de 2019.

Previamente la misma Alianza Mexicana Contra el Fracking había dado a conocer que el pozo Pankiwi-1EXP fue autorizado el 11 de junio de 2018 y empezó a explorarse en agosto del mismo año. En tanto que Maxochitl-1EXP se autorizó en enero de 2018 y comenzó a explorarse en abril del mismo año.

El rechazo a la técnica del fracking por parte de organizaciones ambientalistas se da debido a que es una práctica que atenta contra el territorio, causa estrés hídrico en la región y deja inservible el terreno para cuando se acaba la exploración, además de que emplea una gran cantidad de agua limpia que posteriormente es imposible de reutilizar.

En este último punto la Alianza Mexicana Contra el Fracking señaló que además de que Pemex autorizó fracking no lo hizo con todos los lineamientos para el uso del vital líquido por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que no ha expedido la documentación correspondiente.

Esta práctica contradice el compromiso 75 de 100 que hizo Andrés Manuel López Obrador al tomar posesión y las declaraciones posteriores que ha hecho a través de sus ruedas de prensa diarias, como la del 20 de mayo cuando dijo, "nosotros no estamos utilizando la práctica del fracking ni se va a utilizar (...) nadie se puede atrever a desconocer una disposición, nadie lo haría".

"Pemex ha sido omiso en el cumplimiento de sus obligaciones con respecto a la protección y conservación de las aguas nacionales (...) el incumplimiento de los lineamientos por parte de Pemex, aún desde esta etapa de exploración, no aporta certeza alguna sobre el futuro cumplimiento de los demás requisitos para la etapa de extracción de hidrocarburos", agregó Manuel Llano.