Aún con el pronóstico del rebrote y el alto número de contagios por Covid 19, cientos de familias decidieron acudir de compras y aprovechar las ofertas del Buen Fin que los establecimientos de esferas y otros productos navideños ofrecían en el municipio Chignahuapan.

Sin guardar la sana distancia y sin el uso de cubrebocas, las familias llevan seis días recorriendo los diferentes negocios para hacer sus compras y hasta llevaron a los abuelitos para distraerse, sin calcular las consecuencias de acudir a espacios altamente concurridos.

Las aglomeraciones se registran principalmente en el primer cuadro de la ciudad, sobre la calle Abasolo, en donde se ubica el tradicional árbol de Navidad, sitio al que llegaban las familias, incluidos menores y personas de la tercera edad, quienes son más propensos a contraer COVID-19.

Durante un recorrido hecho por este medio de comunicación, no se observó a alguna persona que controlara el aforo de personas al ingresar a los establecimientos, o que les invitara a usar el cubrebocas e incluso no había ninguna persona que proporcionara gel antibacterial.

La mayoría de los negocios contaban con más del 30 por ciento del aforo permitido por las autoridades, y los espacios no contaban con ningún elemento de Protección Civil que supervisara a los turibuses, vehículos que también circulaban repletos.

Aunque este medio buscó al edil de Chignahuapan para cuestionar cuáles han sido las medidas aplicadas para el control de la pandemia, no se obtuvo respuesta por parte del edil Javier Tirado.

De acuerdo con datos del gobierno federal, hasta el momento Chignahuapan registra 243 casos positivos de COVID-19 acumulados, 218 negativos, 91 sospechos, 32 defunciones y tres casos activos del virus.