El Juego 4 de la Serie Mundial fue para los Tampa Bay Rays luego de que se impusieran 8-7 a Los Angeles Dodgers en un encuentro que tuvo uno de los finales más dramáticos de los últimos años. Dicho triunfo permite a los Rays emparejar a dos victorias por bando.

El cerrador Kenley Jansen estaba a un out de asegurar la victoria para los Dodgers, pero se hizo presente un héroe inesperado en la figura de Brett Phillips, quien, en su primer turno al bat en toda la eliminatoria, pegó un imparable para que Kevin Kiermaier anotara el empate. La jugada decisiva fue el error de Chris Taylor, quien al momento de tirar le permitió a un atrabancado Randy Arozarena llegar a home con la carrera de la diferencia.

Esta derrota pegó de lleno en la estrategia del manager Dave Roberts, quien volvió a confiar en el curazaleño y tuvo que pagar el precio. Por su parte, el mexicano Julio Urías inició el juego por Los Angeles y se fue sin decisión, trabajando cuatro entradas y dos tercios, además de admitir cuatro imparables y dos carreras, pero logrando ponchar a nueve enemigos.

Destacaron con la madera Justin Turner y Corey Seager por los Dodgers; el “barba roja” pegó de 5-4 con jonrón y doblete incluidos. Seager también se voló la barda e impulsó un par de carreras.

Por los Rays pegaron cuadrangular el mencionado Arozarena, Hunter Renfroe, Kevin Kiermaier y Brandon Lowe, respondiendo a la hora buena para mantener vigente a su novena.

La derrota fue para Kenley Jansen, quien permitió la remontada en el último episodio; el éxito se lo apuntó John Curtiss, quien trabajó una entrada y un tercio sin permitir daño.