Luego de la elección del pasado fin de semana en la que el mexicano neozelandés Ricardo Menéndez March ganó un lugar en el Parlamento de Nueva Zelanda por el Green Party, el tijuanense lo calificó como un “privilegio gigante”.

Afirma que en el tiempo que lleva en Nueva Zelanda ha estado trabajando con las comunidades de bajos recursos y ahora su nueva posición le permitirá el trabajo para luchar también por los derechos de los migrantes.

En entrevista con Pascal Beltrán del Río, para Imagen Multicast, Menéndez señaló que nunca imaginó llegar a esta posición, aunque recordó que siempre tuvo una inquietud por la política.

Llegó como estudiante, comenzó a trabajar como cácaro en un cine para poder pagar su formación y saltó a la política.

Subrayó que luego de varios años de estar trabajando, obtuvo su residencia, lo que después lo llevó a obtener la ciudadanía y así pudo postularse al Parlamento. “Estar en la Cámara es una realidad en la que no me imaginaba”.

Ante la pregunta de cómo fue su adaptación a un país con una cultura tan distinta, dijo que se enfrentó a muchos retos, incluso dentro de su candidatura enfrentó conductas de racismo en su contra.

Sobre el manejo de la pandemia de coronavirus en Nueva Zelanda, el mexicano consideró que se debe a que el país tiene un sistema de beneficencia pública que ayudó a que la gente se pudiera quedar en casa y tener un sostén básico.

El gobierno “hizo un buen trabajo en su manejo de la pandemia, porque respondió de manera rápida y agresiva”… Esto, dijo, ha ayudado a que no haya prácticamente casos en el país.

Respecto de la popularidad de la primera ministra, Jacinda Ardern, reelecta el pasado sábado, Menéndez destacó que ha marcado mucho los valores como la empatía, la compasión y la comunicación, aunque consideró que le hace falta conexión con asuntos como la igualdad y los daños al medio ambiente.