Al primer trimestre de 2020 la deuda de Puebla era de 6 mil 775.7 millones de pesos que, divididos entre los 6 millones 447 mil 974 poblanos, arrojan un adeudo de 1 mil 50.5 pesos por persona.

Así lo señala el informe trimestral del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, que calificó como “sostenible” el endeudamiento de la entidad.

En su sistema de alertas ubicó a Puebla en semáforo “verde”, por considerar que cuenta con capacidad de pago y disponibilidad financiera para cubrir sus obligaciones crediticias en el corto plazo.

El documento elaborado con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) señala que la deuda equivale al 0.9 por ciento del Producto Interno Bruto Estatal.

Al compararla con las participaciones (recursos federales que recibe la entidad), muestra que el endeudamiento representa el 16.5 por ciento.

El reporte indica que la deuda total disminuyó 5.1 por ciento en el primer trimestre de 2020, en comparación con el mismo trimestre del año anterior.

Con relación al último trimestre de 2019, afirma que se redujo 1.3 por ciento, mientras que de la composición, explica que el 75.4 por ciento de la deuda es estatal y el 24.6 por ciento restante es de los municipios.

Sobre la calificación crediticia, se tomó la evaluación de Fitch Ratings actualizada el 3 de junio, que puso a Puebla en AA, por un perfil de riesgo “medio bajo” una perspectiva crediticia “estable”.

 

Adeudan 197 mdp 4 municipios

Sobre la deuda municipal, el informe del Instituto Belisario Domínguez indica que Puebla, San Pedro Cholula, Huauchinango, Xicotepec adeudan juntos 197 millones de pesos.

Al corte del primer trimestre de 2020 la capital debía 111.7 millones de pesos; Xicotepec 56.7 millones; Huauchinango 18.1 y Cholula 10.4.

Se destacó que el 78.1 por ciento de la deuda total del estado fue financiada por la banca múltiple (comercial), mientras que el 21.9 corresponde a créditos con la banca de desarrollo.

Para cubrir la deuda se han usado como fuente de pago las participaciones federales en 78.2 por ciento; los ingresos propios en 21.7 y la deuda de corto plazo quirografario en 0.2 por ciento.

La tasa de interés se mantuvo en 7.3 por ciento en los primeros tres meses del año y el plazo promedio de vencimiento se estimó en 8.7 años.

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