La pandemia del coronavirus hizo que muchas personas se quedaran en sus casas, algo que podría afectar su salud por malas posturas, por ejemplo.

En este tiempo de cuarentena se aumentó el tiempo que las personas pasan frente a la computadora o dispositivos móviles, algo que si se le suma una mala postura podría desencadenar dolor lumbar.

“Las malas posturas, no ergonómicas, han aumentado el riesgo de padecer dolor lumbar, afirmó Adriana Echeverría González, académica de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) León.

La adaptación de las actividades laborales al desarrollo tecnológico en las últimas décadas ha aumentado el sedentarismo. Se estima que el tiempo que las personas están sentadas equivale a dos tercios de su jornada diaria.

Por lo que el estrés mecánico sobre los músculos y articulaciones de la columna se ha convertido en el principal factor de riesgo para sufrir problemas como dolor lumbar, subrayó.

La tensión prolongada sobre el cuerpo puede verse reflejada también en otras zonas como cuello y hombros, incluso sobre estructuras como las muñecas, que sufren presiones relacionadas con malas posiciones y/o falta de aditamentos ergonómicos para trabajar, destacó la especialista en fisioterapia.

Otros riesgos a la salud derivados de la falta de movimiento y la mala posición prolongada es la fatiga, problemas vasculares como hinchazón de piernas, deterioro de la condición física y afectaciones cardiovasculares asociadas.

La experta refirió que de acuerdo con estudios epidemiológicos, la prevalencia del dolor lumbar en la población general oscila entre 50 y 80 por ciento, siendo una de las principales causas de consulta médica.

Detalló que es de origen multifactorial: para que se desencadene requiere de una combinación de factores de riesgo biológicos y psicosociales; además, entra en interacción el estado general de salud de cada individuo, de tal modo que en conjunto culminan en diversos grados de dolor, duración y discapacidad.

Cuando se adoptan posturas incomodas por largos periodos, es mayor el peligro, y se incrementa si no se tiene una silla adecuada, con soporte y confort, o se trabaja en sitios no aptos, como una cama o sillón.

 “Es importante establecer un espacio ideal, que ofrezca comodidad y estabilidad a la columna; tener elementos como una silla reclinable, que permita apoyar los pies, y una mesa que haga posible que la pantalla de la computadora esté a la altura de nuestros ojos”, recomendó.

Además, debe tener iluminación adecuada, espacio y sonoridad. Contar con estas condiciones evitará dolores lumbares o lesiones, y se favorecerá la concentración y aprovechamiento laboral, enfatizó.Con información de la UNAM