Los huachicoleros comenzaron a construir túneles para poder transportar el combustible sin ser detectados.

La práctica ha sido detectada en San Martín Texmelucan en Puebla; en Cadereyta en Nuevo León; y en Apaseo el Grande y Apaseo el Alto en Guanajuato.

Las bandas del robo de combustible lo transportan de manera subterránea a través de mangueras y lo extraen en otro punto a distancias diversas. Los túneles no tienen gran profundidad pues están diseñados únicamente para mantener cubiertas las mangueras y pasar desapercibidos, según una información del diario Milenio.

Los huachicoleros también usan incluso equipo e instalaciones de compañías estadunidenses para transportarlo prácticamente gratis.

A dos kilómetros de la refinería de Tula, Hidalgo detectaron un sistema paralelo al ducto de Pemex, los delincuentes utilizaron 3.7 kilómetros de las instalaciones del gasoducto de la empresa estadounidense Transcanada, obra que quedó inconclusa desde hace dos años por conflictos sociales.