Durante la cuarenta hay grupos vulnerables que sufren violencia doméstica y es responsabilidad del Estado procurar su integridad, expresó la  Mtra. Rosario Arrambide González, directora del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, SJ de la IBERO Puebla en un foro digital el pasado domingo.

Grupos vulnerables durante la pandemia: mujeres, mejores y migrantes.

En la tercera jornada del “Repensar lo social para afrontar la pospandemia COVID-19”, de la Universidad Iberoamericana, donde participaron distintos representantes de organizaciones internacionales y académicos, la investigadora dijo que en marzo se cometieron 20,236 delitos de violencia familiar y las llamadas de emergencia por parte de mujeres se incrementaron un 20%. En el mismo mes, Puebla registró aumentos del 23.4% en llamadas de auxilio y 11% en violencia sexual.

La docente poblana recalcó la situación de los migrantes, ya que de acuerdo con las autoridades mexicanas, a finales de mayo había 12,500 personas en la frontera norte y 9,000 en el sur esperando resoluciones legales”. Destacó que un total de 1,036 migrantes mexicanos han fallecido en Estados Unidos por COVID-19, de los cuales 136 eran poblanos.

Sobre las personas que pertenecen a las comunidades rurales e indígenas, considera que la vulnerabilidad se agrava debido a la inaccesibilidad geográfica y económica a servicios de salud. “El contexto actual nos permite observar un patrón de ineficacia estatal”, enfatizó la investigadora.

Medidas restrictivas para atacar la pandemia

“La pandemia ha traído una serie de consecuencias políticas, educativas y económicas que han impactado en el ejercicio de los derechos humanos. Ante esto, los gobiernos han acudido a medidas restrictivas que vulneran estas garantías”, declaró Dr. Luis Arriaga Valenzuela, rector del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), en un foro digital organizado por la Ibero Puebla.

Jesús Peña Palacios, representante adjunto de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH México), declaró que el mundo se encontrará en un proceso de retroceso en cuanto a bienestar humano, dada crisis económica y social que vendrá después del fin de la cuarenta del COVID-19.

Medidas represivas en América Latina

Para Carolina Jiménez Sandoval, directora adjunta de Investigación para las Américas de Amnistía Internacional, los gobiernos de la región sur del continente americano han recurrido a la restricción de las garantías individuales para hacer cumplir las medidas de la cuarentena.

Estas medidas, en palabras de Jiménez Sandoval, se pueden entender en cuatro patrones restrictivos: detenciones sistemáticas, maltrato generalizado hacia las personas que no acaten las medidas sanitarias, uso excesivo de la fuerza para disolver protestas y centros de confinamiento en condiciones inhumanas en los que no existe el acceso a servicios de salud.