La Fundación Jenkins es insolvente para cumplir con los 629.2 millones de pesos que Hacienda le requiere derivados de créditos fiscales generados en 2014, y solo cuenta con el predio en el que se encuentra la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) como garantía de pago.

Así lo señaló Carlos Serna, abogado que representa a Guillermo Jenkins de Landa, el primogénito de la familia que sostiene un litigio con sus parientes por la donación de 720 millones de dólares, en 2014, a la Fundación Bienestar de Filantropía.

El jurista indicó que otra salida que la Fundación Jenkins tiene es repatriar los 629.2 millones de pesos que el fisco le requiere, pero ello generaría otra operación que también tendría que ser fiscalizada.

Fue el jueves pasado cuando el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) requirió a la Fundación el pago de 629.2 millones de pesos derivados del incumplimiento de créditos al Sistema de Administración Tributaria (SAT) que se generaron por la donación a Bienestar de Filantropía.

 

Tras donación, la Fundación es insolvente

Serna señaló a e-consulta que la resolución del Tribunal respalda la acusación de su cliente, Guillermo Jenkins, acerca de que la donación de 720 millones de dólares es ilegal, pues se realizó al margen de las operaciones financieras que la Fundación tiene permitidas.

Señaló que tras la entrega de ese capital a Bienestar de Filantropía, la agrupación se quedó en ceros y actualmente es insolvente para cumplir con el pago que Hacienda le requiere, y solo cuenta con el terreno en el que se encuentra la Universidad -localizado en San Andrés Cholula- como garantía de pago.

En ese sentido, dijo que existe el riesgo de que el SAT embargue el predio. “La Fundación es insolvente y lo único que le queda es dejar bien morir a la UDLAP”, acotó.

Serna recordó que la Fundación Jenkins contaba con otros inmuebles, pero fueron cedidos a su par, Bienestar de Filantropía, es decir, el dominio de estos ya está bajo esta fundación que tiene sede en Barbados –país considerado como un paraíso fiscal-.

 

Donación fue por

Serna explicó que en su resolutivo, el TFJA citó que la donación de la Fundación Jenkins a su par se realizó por 5 mil 798 millones de pesos, pero aseguró que, en realidad, la suma ascendió a 9 mil 432 millones de pesos, por lo que la organización “aún esconde al fisco toda la operación”.

Refirió también que al analizar el tema, los magistrados del Tribunal refirieron que la operación financiera no forma parte de las actividades que la Fundación Jenkins tiene permitidas, en el marco de su configuración jurídica, situación que él y su representado han acusado desde 2016.

En ese sentido, recordó que el caso fue denunciado ante la Junta para el Cuidado de las Instituciones de Asistencia Privada en Puebla, organismo desconcentrado de la administración estatal, pero se negó a indagar, presuntamente por presiones durante el sexenio del exgobernador Rafael Moreno Valle.

Refirió que tras el cambio de gobierno estatal, también fueron renovados los integrantes del organismo, por lo que confió en que el tema se investigue y no quede impune, pues en caso de que la Fundación Jenkins opte por repatriar los 692.2 millones de pesos que el SAT le requiere, aún quedaría con una ganancia millonaria en Barbados.