Los presidentes de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) y del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico estimaron que alrededor de 380 establecimientos de venta de comida y de otros giros comerciales no podrán volver a abrir sus puertas después de que pase la emergencia sanitaria en Puebla.

En videoconferencia manifestaron su inconformidad por la medida implementada por el Ayuntamiento de Puebla de cerrar el flujo vehicular en las calles del polígono del Centro Histórico, en la calle 3 Oriente-Poniente, la 18 Oriente-Poniente y en la calle 2 Norte-Sur a la 11 Norte-Sur,  así como el decreto de que todos los restaurantes solo expendan comida para llevar resultó por afectarlos más.

El representante de los comerciantes del Centro Histórico, José Juan Ayala Vázquez, expresó que en el centro histórico no se puede cuantificar el daño económico porque existe una gran variedad de giros comerciales y de diferentes tamaños de negocios, sin embargo debido a la situación sanitaria que se está viendo por la pandemia del coronavirus, al menos 300 comercios no tendrán la posibilidad de volver a reabrir sus puertas y podrían sumarse más en los próximos meses.

“Nosotros calculamos que hasta la semana pasada lamentablemente en cuanto se nos indique la reapertura al menos 300 comercios no podrán volver aperturar, pero cada semana que esto se va alargando por lo menos 100 comercios más se estarán sumando eso es lo que nos preocupa”, aseguró.

Agregó que sus ventas han caído en un 90 por ciento en general y puede haber un pequeño repunte este 10 de mayo en las zonas que están abiertas como los negocios de flores y algunos otros más que están abiertos, es por ello que hacen un llamado a la autoridad de poner arcos sanitizantes, lavamanos portátiles, regalar cubrebocas, para que la gente que decida salir, lo haga con el menor riesgo.

Asimismo hizo un llamado a la sociedad a que salgan máximo dos personas a realizar sus compras ya que se debe ser responsable, además de que lamentó que este 10 de mayo no va a ayudar a reactivar la economía pero la pueden estabilizar. Mencionó que los establecimientos ahora solo atienen en promedio de 10 de la mañana a 5 o 6 de la tarde.

Caen ventas un 90 por ciento en restaurantes

Por su parte la presidenta del sector restaurantero, Olga Méndez Juárez, mencionó que es uno de los más golpeados, pues tan solo en el cierre de abril se presentó una caída significativa en las ventas hasta del 90 por ciento.

Explicó que tras el decreto emitido por el gobernador Miguel Barbosa Huerta afectó al menos a 80 propietarios de restaurantes y notificaron que cerrarán sus puertas definitivamente, lo que representa la pérdida de por lo menos 900 empleos.

"Del domingo para acá cerca de 80 establecimientos están pensando que ya no van a poder abrir la cortina, es lamentable la situación y nos preocupa sin duda el tema de salud, pero la autoridad está perdido de vista la importancia del tema económico. De esos 80 son cerca de 900 empleos que se estarían perdiendo", expresó.

Añadió que otros 470 han dejado de prestar el servicio, ya que no cuentan con la infraestructura  para el servicio a domicilio, lo que implica que cerca de 8 mil trabajadores estén en sus casas, algunos con el 100 por ciento o una fracción de su salario.

“Con relación a los restaurantes son 470 afiliados a Canirac de los que han decido cerrar sus puerta y reabrir lo veo cada vez más difícil ya que muchos no están preparados para el servicio a domicilio. Alrededor 1 mil 800 trabajadores que estaban en piso, hablando de garroteros, meseros, están en su casa y muchos de ellos estaban trabajando jornadas reducidas, días alternados y al no haber servicio en mesas están en sus casa”, aseguró.

Agregó que las ventas en este 10 de mayo se van a ver mermadas pues los establecimientos afiliados al sector restaurantero repuntarán un poco con las ventas para llevar pero no todos los establecimientos están preparados, por lo que esperan entre un 6 o 7 por ciento de sus ventas habituales.

"Las ventas del servicio de mesa se van a ver mermadas, es decir estaremos trabajando con un 6 o 7 por ciento de nuestro 100 por ciento de nuestras  ventas habitual. Las cocinas económicas y loncherías no tiene la capacidad de implementar el servicio a domicilio y son de alguna forma las que estarán más golpeadas”, explicó.