A través de redes sociales se difundió un video grabado la mañana de este jueves 30 de abril en el estacionamiento del centro comercial Chedraui Selecto, de Lomas de Angelópolis, donde sujetos a bordo de un automóvil Volkswagen Jetta privan de la libertad a un hombre, en lo que ahora se sabe fue una detención por parte de agentes ministeriales.

En el video que dura poco menos de 40 segundos, se puede ver cómo una persona, desde la puerta principal del centro comercial, graba el momento en que cuatro hombres y una mujer que porta un arma larga, suben por la fuerza a un hombre en la parte trasera del Jetta rojo.

El vehículo en cuestión no muestra ningún rótulo y las personas que meten por la fuerza al hombre tampoco portan uniforme o alguna acreditación que los identifique como agentes ministeriales, por lo que a través de redes sociales se lanzó la pregunta si se trató de un levantón o de una detención.

En la grabación se escucha cómo el hombre grita pidiendo ayuda al tiempo en que exclama "no tengo lana". Además forcejea e incluso logra salir del vehículo pero a empujones logran meterlo nuevamente a la unidad.

El video termina cuando uno de los captores se percata de que los están grabando y entonces se acerca a quien lo está haciendo diciendo que deje de grabar e intenta quitarle su teléfono celular, por lo que se corta la grabación que posteriormente fue difundida en redes sociales.

Confirma Fiscalía que fue una orden de aprehensión

Tras viralizarse el video de estos hechos en redes sociales, la Fiscalía General del Estado informó que las personas armadas que aparecen en las imágenes son personal del organismo que dio cumplimiento a una orden de aprehensión, sin profundizar en los detalles del ilícito por el cual se realizó.

"Se descarta la comisión de un hecho delictivo en un comercio de la zona de Angelópolis. La intervención de personal de la @FiscaliaPuebla fue para cumplir una orden de aprehensión", respondió brevemente el organismo en su cuenta de Twitter.

El  hecho alarmó a los testigos debido al uso excesivo de la fuerza, la prepotencia y la falta de identificaciones por parte de los agentes de la Fiscalía General del Estado, aunado a que el coche en el que circulaban no llevaba ningún tipo de rótulos que ayudara a despejar dudas.