La familia Valencia Ávila advirtió que se defenderá legalmente de las acusaciones lanzadas por los gobiernos federal y estatal con una demanda contra el gobernador Miguel Barbosa Huerta o cualquier autoridad que los involucre en el robo de combustible o el crimen organizado.

El representante legal Marco Antonio Valencia Ávila —hermano de Vicente, alcalde de Venustiano Carranza— acusó este jueves daño moral por parte de las autoridades que han calificado de criminales a sus familiares luego de la reunión con elementos de la Guardia Nacional la semana pasada.

En rueda de prensa acusó que los señalamientos son parte de una campaña de persecución y “linchamiento” político emprendida por el gobierno del estado por apoyar en 2018 a la excandidata panista Martha Erika Alonso Hidalgo.

Sin pruebas, sostuvo que jueces federales han exonerado a sus familiares de los supuestos nexos criminales que previamente les han atribuido, por lo que dijo que las acusaciones son asunto juzgado y ahora solo se utilizan para “sacar raja política”.

En su opinión el mandatario de Morena pretende “debilitar” al ayuntamiento para tomar el control del mismo con miras a conformar una estructura política en la Sierra Norte.

Por estar en contra de esto, advirtió que el edil de Venistiano Carranza y su estirpe “no se van a doblegar” y se defenderán porque han actuado “de forma honrada”.

Exigió a Barbosa Huerta poner en práctica la “reconciliación” que prometió en campaña y no continuar la supuesta persecución en contra del alcalde y su descendencia.

Casual, la comida con GN

Marco Valencia Ávila aseguró que la polémica comida con elementos de la Guardia Nacional (GN) fue casual y no fue un acto ilegal, como dijo la corporación en sus redes sociales.

Solo refirió que sus familiares se encontraron en el mismo restaurante que los uniformados y “se les hizo fácil pedirles una foto”.

Sin precisar de qué se habló en la reunión, negó que haya sido un acto ilícito, aunque la GN anunció que iniciará investigaciones contra sus elementos por reunirse con miembros de lo que identificó como “un grupo delictivo”.

Al respecto Valencia Ávila reiteró que los ilícitos que se les achacan, como robo de combustible, narcotráfico y posesión de armas, han sido solo especulaciones y ya se aclararon, pues sostuvo que todo se debió a un mal entendido en la detención de su cuñada “Ilse Lucia”, cometida en 2017, por posesión de armas.

Detalló que el suceso fue resultado de un cateo derivado de una denuncia anónima por robo de combustible, pero como las autoridades no hallaron manada más que dos armas sin el permiso, su cuñada solo estuvo 48 horas en prisión y luego salió.