La pandemia del coronavirus ha provocado el freno de las festividades que normalmente se conmemoran durante la Semana Santa. Esto, evidentemente, alcanzó al Viernes Santo que celebraríamos hoy 10 de abril, día en el que la religión católica rememora la pasión, muerte y posterior resurrección de Jesucristo.

De acuerdo con los evangelios, Jesús habría muerto en la cruz a los 33 años y justamente a las 15:00 horas, luego de que las autoridades religiosas de entonces conspiraran en su contra y lo consideran un “alborotador” por autoproclamarse como “el hijo de Dios”.

En La Biblia hoy se conmemora el día del juicio, la condena, el Viacrucis, la crucifixión y la muerte de Jesús.

Los Evangelios también relatan que Jesús habría sido juzgado por los sacerdotes judíos, por el gobernador Herodes y, finalmente, por el romano Poncio Pilatos, quien lo habría condenado a la pena de muerte no sin antes flagelarlo y lacerarlo con una corona de espinas.

Tras este episodio, Jesús habría cargado su cruz hasta el monte Calvario y habría sido auxiliado por Simón de Cirene durante el trayecto. Por último, fue clavado en la cruz en donde finalmente falleció. Este mismo día fue bajado de la cruz y sepultado.

 

Durante el Viernes Santo, los fieles católicos suelen abstenerse de comer carne roja, misma que puede ser de ternera, cerdo, toro, buey, cabra, cordero e incluso de caballo. Además, algunos practican el ayuno completo que puede superar las 12 horas sin comer ni beber nada y no realizan misas ni la Eucaristía.

 

Tradicionalmente, estas festividades se realizan durante el periodo de vacaciones, pero el Viernes Santo no forma parte de los días oficiales de asueto.

Foto: Twitter / VRR