Morena se quedó sin dirigente en Puebla tras confirmarse la destitución del delegado nacional Mario Bracamonte González, sin embargo, se prohibió a la dirigencia local elegir líderes provisionales. 

El delegado en funciones de presidente estatal fue removido luego de un año y un mes de ser designado por Yeidckol Polevnsky Gurwitz, secretaria General del partido a nivel nacional.

Su destitución se oficializó a través de un memorándum firmado por Alfonso Ramírez Cuéllar, presidente interino del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).

El circular fue emitido el pasado 5 de marzo y se dirigió a los miembros del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) y al Consejo Estatal.

El documento confirma que la destitución de los delegados se acordó el pasado 28 de febrero, en la primera sesión del CEN encabezada por Ramírez Cuéllar.

“Con fecha de 28 de febrero de 2020, en sesión urgente del Comité Ejecutivo Nacional se acordó la suspensión de funciones de todos los delegados designados en las secretarías acéfalas de los Comités Ejecutivos Estatales y presidencia”, indica el oficio.

Prohíben organizar elecciones

Si bien se concretó la salida de Bracamonte González, el CEN prohibió explícitamente a la dirigencia y al consejo estatal designar líderes provisionales.

“Se solicita a los integrantes de Comités Ejecutivos Estatales y Consejos Estatales abstenerse de realizar nombramientos de delegados y/o procedimientos de sustitución de titulares en aquellas secretarías que se encuentran sin responsable designado hasta en tanto este órgano nacional emite los lineamientos a seguir sobre el procedimiento”, sentencia el memorándum.

A la vez se precisa que esta decisión busca “garantizar el debido funcionamiento y garantizar la unidad de todos los integrantes de dichos órganos partidarios estatales”.

Con esto se frenó la intención del grupo de consejeros que ya se preparaba para nombrar un presidente interino que se encargue de organizar la elección interna para renovar la dirigencia para el periodo estatutario de cuatro años.