Gonzalo Monroy, socio director de la consultora energética GMEC, aseguró que la técnica de fractura hidráulica conocida como "fracking", que se está practicando en Puebla no causa daños al medio ambiente pues si se aplica bien  no causa afectaciones ecológicas.

Cuestionado sobre la denuncia de las comunidades indígenas en defensa del territorio, principalmente en la Sierra Norte de Puebla, Gonzalo Monroy señaló que es una falsa perspectiva pues esa técnica se ha practicado desde la década de los ochenta sin evidencia de daño sistémico.

"Es totalmente falso (…) las técnicas de fraccionamiento hidráulico se han desarrollado en México desde 1980, tenemos 30 años de evidencia de que no hay un daño sistémico, todo lo que se está mencionando son preocupaciones legítimas que tenemos que atender", explicó.

Agregó que no se puede decir que no hay riesgo pero se tiene que ver sobre todo cómo se hace el fracking y que se haga bien y argumentó que en México esta práctica no está prohibida e incluso existe una regulación por parte de varios organismos.

"Ahí tiene que ver la regulación. ¿Cómo tenemos a los reguladores, tenemos a la gente más capacitada, el financiamiento para que vayan y revisen? Muy poca gente recuerda pero en México el fracking, al día de hoy, no está prohibido, tenemos una regulación", dijo.

Reconoció que hay proyectos de inversión para hacer fractura hidráulica pero no se han ejecutado debido a que el ambiente para invertir no es el mejor y los recursos de la iniciativa privada han sido canalizados a otros rubros.

"Hoy no tenemos un ambiente de inversión que sea el más propicio. Justamente, las inversiones no las han hecho porque se ha privilegiado la inversión hacia otras partes, pero se puede hacer. Yo estoy a favor de que se haga (el fracking) de la mano de las comunidades", sostuvo.

Sobre la oposición de las comunidades indígenas en defensa del territorio y del medio ambiente, señaló que hay  antecedentes de contaminación pero no de los mantos acuíferos sino por ruido, como ocurrió en el municipio de Venustiano Carranza, donde la responsable fue una subsidiaria de Pemex que nunca fue sancionada.

"Un tema fundamental que ha pegado aquí en Puebla es hacia Venustiano Carranza, (…) que había una contaminación de los mantos acuíferos y no es cierto; sí hubo una contaminación de ruido por un mal manejo de uno de los contratistas de Pemex ", explicó.

De acuerdo con lo expuesto por comunidades indígenas y defensores del medio ambiente, el fracking debe  prohibirse  ya que emplea una gran cantidad de agua que, tras ser utilizada, queda altamente contaminada por los metales del suelo e imposible de tratar, además de que causa erosión y devastación del territorio.

Desde hace muchos años comunidades enteras en la Sierra Norte de Puebla se han organizado para exigir que no haya más proyectos de este tipo. Organizaciones como "Tetela Hacia el Futuro" o el "Consejo Tiyat Tlali" han manifestado  su rechazo rotundo a estos modelos de desarrollo.