Luego de la polémica entre Chivas, Pachuca y Víctor Guzmán por el caso de dopaje en la jornada 4 del torneo pasado, la transacción de los Tuzos al Rebaño quedó saldada y el jugador regresó a tierra hidalguense para estar al tanto del segundo examen médico, en donde se sentenciará la culpabilidad del jugador.

Pachuca aclaró que estará al pendiente de la situación del jugador y que dará todo el apoyo a Guzmán, esperando que la segunda prueba salga negativa y su carrera siga adelante en el fútbol nacional.

Tras conocer que Chivas no podía continuar con el “Pocho”, Tuzos regresó el monto de 10 millones de dólares que los tapatíos habían pagado por los servicios del jugador, dejando todo limpio en cuestión de transacciones en la Liga MX.

Podrían pasar hasta 6 meses para esclarecer esta situación. Por el momento, el jugador quedará inhabilitado y procederá a solucionar papeleo y exámenes médicos para determinar su inocencia o su culpabilidad.