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Nación
En México existen aproximadamente 2 mil 300 anexos pero solamente 500 tienen permiso
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Aunque muchos de los anexos de rehabilitación de adicciones operan de forma irregular, cerrarlos provocaría un grave conflicto para las personas que reciben atención, reconoce la Comisión Nacional Contra las Adicciones
El gobierno no contaría con espacios suficientes para suplir esa atención pues solventan una parte muy importante de las necesidades de la población, dice Gady Zabicky Sirot, titular de la CNCA.
“Lo último que deseamos hacer desde la Conadic y con la Cofepris es el cierre de estos centros, porque sí logran solventar una parte muy importante de las necesidades de la población. Si mañana dijéramos que todos los anexos que no están registrados serán clausurados —además consideremos que jurídicamente es muy difícil hacer esto—, tendríamos un grave problema con las miles de personas que están recibiendo esta atención, pues no tendrían dónde sustituirla”, explica el comisionado, dice Zabicky Sirot, según una nota del diario El Universal.
Arturo Ortiz Castro, especialista en prevención de adicciones y consumo de sustancias del Instituto Nacional de Psiquiatría, advierte que muchas de las personas que son llevadas “a veces por la fuerza” a centros para atender sus adicciones están sujetos a malos tratos e incluso llegan a ser asesinados, mutilados o quemados.
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“A muchos los matan ahí adentro; a otros los lastiman, los mutilan, los queman. Yo sé de alguien a quien enterraron vivo y luego desenterraron como castigo por no seguir las reglas”, alerta Ortiz Castro.
“El daño más importante, aunque el menos evidente, es el de sus emociones. Son miles de secuelas [sicológicas], y muchas no se les borran por el resto sus vidas.
En cuanto a los centros de rehabilitación, señala que tienen la obligación de cumplir con lo dispuesto en la NOM- 028-SSA2-2009, que fija los lineamientos para la prevención, tratamiento y control de las adicciones.
“Por eso es necesario preguntar si el establecimiento está dentro de esta norma. Si te dicen que sí, continuamos; si te dicen que no o que están en proceso, olvídalo”, advierte Ortiz Castro.
Sobre estos establecimientos, Zabicky Sirot indica que en México existen aproximadamente 2 mil 300 anexos pero solamente 500 tienen un permiso de funcionamiento avalado por la Conadic; es decir, que cumplen con la norma exigida.
Del total de centros que se autodenominan como “sitios de rehabilitación”, los clasifica en tres: “En primer lugar están los clandestinos, de los que en muchas instancias no tenemos noticia; es decir, la comunidad sabe que existen, pero operan sin ningún tipo de regulación. En segundo lugar tendríamos los que sí están registrados, pero no están certificados, y, finalmente, encontramos los certificados por el Conadic”.
Señala que en la mayoría de estos sitios no se da un trato inhumano, pero no descarta que sigan existiendo anexos en donde se priva ilegalmente de la libertad a las personas, con atención médica escasa y, en ocasiones, violaciones a los derechos humanos de quienes ingresan.
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