El Congreso de Puebla declaró desierta la licitación para contratar las obras de rehabilitación del edificio sede, porque ninguna de las seis empresas que compitieron cumplieron con los requisitos.

Así lo anunció el diputado Miguel Trujillo de Ita, presidente del Comité de Adquisiciones, quien adelantó que en 2020 se volverá a abrir la licitación.

En rueda de prensa este miércoles, refirió que dos de las compañías que concursaron eran poblanas y el resto de otros estados, pero todas fueron descalificadas.

El motivo por el que quedaron fuera es que no contaban con algún papel, no demostraron estar al corriente en sus obligaciones fiscales o no acreditaron a sus representantes legales.

Dijo que fue en la apertura de propuestas cuando se detectaron estas irregularidades, razón por la cual el comité decidió rechazarlas todas.

Hay 12 mdp para obras

El legislador del PES dio a conocer que se disponen de 12 millones de pesos para contratar las obras, pero aseguró que no se gastará todo.

Sin detallar en qué consiste el proyecto de rehabilitación, señaló que se hizo un estudio que comprende varias áreas del recinto y en cada una se realizarán distintos trabajos.

Aunque no precisó la fecha, adelantó que a principios de 2020, tras concluir el periodo vacacional, se volverá a lanzar la licitación pública nacional para la contratación de las obras.

Descartó que se pierdan los recursos asignados por no ejercerlos este año, pues dijo que ya se encuentran apasivados para que se puedan utilizar en unas semanas.

Proceso en secrecía

A diferencia de otras licitaciones, en esta todo el proceso fue en secrecía, pues todas las etapas fueron a puerta cerrada sin convocar a los medios de comunicación.

A pesar de que en varias entrevistas se pidió a Trujillo de Ita y al presidente del Congreso, Gabriel Biestro Medinilla, declarar sobre las etapas y el proyecto, solo respondían que desconocían la información y la proporcionarían después.

Hasta este día solo se sabía que los trabajos tienen como objetivo reparar los daños que sufrió el recinto legislativo tras el sismo del 19 de septiembre de 2017.