Esplendorosas, de una belleza arquitectónica que se han ganado la admiración de cientos de miles de turistas. Las fuentes de Roma y toda Italia reciben entusiastas y cautivados visitantes, de ellas la de Trevi es quizá la más célebre, cuyas aguas que le surten corren por un acueducto subterráneo, viniendo desde el noreste de Roma por debajo de la vía Vittorio Veneto. Por la fuerza con que llega el agua a la fuente el principal atractivo consiste en salpicarse con esas aguas.

Un nuevo, antojadizo y de muy buen gusto pasatiempo ha surgido ahora; se trata de salpicarse, pero la boca, disfrutar con los sentidos del tacto, la vista, y sobre todo…el gusto, y el que más disfruta al paladear; degustar el vino, vino en vez de agua que se escancia en copas desde los surtidores en forma de tentadoras botellas de verde color “verde botella”, verdadero “crisoberilo” que semeja el cristal de oro, situadas en sus bases escalonadas en círculo y que se surten el vino del hermoso barril de cedro con la marca de las bodegas de la región.  Región, desde luego vitivinicola, de Abuzor, y se le llama ya “La Fontana del Vino” y se ubica en el camino que va de Ortona a Roma, dado que ésta singular y bella fuente ha sido instala a iniciativa de la fundación No lucrativa “The Way of St. Thomas”.

Se ubica en llamado “Camino de Ortana a Roma“ senda recorrida por infinidad de Peregrinos que acostumbran por tradición o promesa hacer el “placentero camino” que en realidad resulta similar y el segundo en  popularidad, después del “Camino de Santiago”, una pausa en la  marcha, un merecido descanso y, bueno…¡Que venga una  copa de buen vino! Muy claro queda en la mente que el abrir una fuente de vino y gratis, la amenaza de tumultos y desorden es evidente. Pero no ha ocurrido así; las grandes filas pronto se formaron, pero todo con orden, los bebenderos, en su mayoría peregrinos, lo que buscan es un rato de descanso y una refrescante copa de vino.

Como antecedentes de esto, citamos la fuente de cerveza abierta en Eslovenia en Zalec y en el  “Camino de Santiago”, la fuente de vino de Iratxe, abierta y surtida de vino por las bodegas con ese nombre.

Esos italianos, sus fuentes y su amor al vino

Son verdes botellas las que escancian el vino que brota de la original y hermosa fuente.

Un grato placer para los sentidos del tacto, el sonido, la vista, el oído y el gusto cuando se llenan las copas