Por más extraño que esto suene, existen hechos delictivos que merecen ser guardados en la memoria. No me refiero a grandes hazañas de crímenes o robos por magnas cantidades, sino al momento en que un ladrón es usado para diversión pública; más específicamente, hablamos de un ladrón que la gente usó como piñata.

Aunque siga pareciendo chiste, esto ocurrió en Tonalá, Jalisco, donde un sujeto robó una camioneta con éxito y no se percató que en el interior había una niña dormida. Los padres al darse cuenta de lo ocurrido alertaron a la policía, quienes iniciaron la persecución por las calles del municipio.

Total, que el ladrón intentó darse a la fuga y lo logró, ya que se ocultó en un templo. Al verse rodeado, amenazó con aventarse desde la azotea, el cual fue su peor error. El hombre quedó colgado entre unos cables y una ventana, situación que los aledaños aprovecharon para divertirse.

Tal como lo dijimos, el hombre quedó pendiendo de unos cables y los vecinos lo agarraron a palazos. Pero no como un linchamiento común, sino como si se tratara de una típica fiesta, ya que mientras le daban de palos, la gente cantaba la tradicional canción “Dale, dale, dale, no pierdas el tino…”

Claro, al final la persona fue detenida, o más bien rescatada, por las autoridades y llevado al Ministerio Público. La niña está sana y salva y esto sólo quedará para el recuerdo de cosas que sólo pasan en México.

 

Foto: Captura de pantalla de YouTube