El gobernador Antonio Gali Fayad dio este sábado su segundo y último Grito de Independencia como gobernador de Puebla, en una mezcla de actividades protocolarias y muestras de afecto hacia los asistentes.

En la primera parte de la ceremonia el mandatario atendió los honores a la bandera a cargo del Ejército Mexicano y salió al balcón del Palacio Municipal en compañía de su esposa.

"Mexicanos, ¡Viva la Independencia nacional!",  "¡Vivan los héroes que nos dieron patria y libertad!", ¡Viva Hidalgo!", "¡Viva Allende!", "¡Viva Aldama!", "¡Viva Morelos!", "¡Viva Guerrero!", "¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez!", "¡Viva Leona Vicario!", "¡Viva Puebla!", "¡Viva Puebla!", "¡Viva México!", "¡Viva México!", "¡Viva México!", fue lo que dijo tras tocar tres veces la campana del Palacio Municipal y los asistentes vitorearon.

Tras terminar el Himno Nacional y todavía con la bandera en manos, Gali Fayad lanzó el primero de los besos, siguió la entrega del lábaro patrio a los soldados y una invitación para que otros funcionarios lo acompañaran a regresar al balcón.

Desde ahí dio las buenas noches a los asistentes y aprovechó tanto para mandar más besos, hacer la señal de abrazos al tocar sus hombros y menear las manos con expresiones de saludo y el pulgar arriba.

Entre los funcionarios que se acercaron a saludar al gobernador en el balcón, destacó el edil Luis Banck Serrato, así como el titular de la Secretaría General de Gobierno, Diódoro Carrasco Altamirano.

Hacia la medianoche Gali Fayad ofreció una breve entrevista antes de retirarse del Palacio Municipal, en la que manifestó que continuará el trabajo hasta que termine su gestión en diciembre.

"Me siento muy bien, muy fuerte, muy contento, sobre todo por la comunicación social, sobre todo por el cariño de la gente, de la sociedad y vamos a seguir trabajando al mismo ritmo, hasta el último minuto, en todos los temas que nos interesan", dijo.

El mandatario también reiteró la invitación pública para reunirse con los nuevos diputados así como lo hizo recientemente con los salientes.

Al igual que ha sucedido en años recientes, se apreció que la parte más cercana al Palacio Municipal fue apartada para un grupo de personas que llegaron al Zócalo en bloque y atuendos similares, lo que ocasionó molestia y críticas de otros asistentes.

Las inconformidades también surgieron entre algunos de ellos por las medidas de seguridad que se implementaron en los festejos y que incluyeron la revisión de pertenencias por parte de uniformados.

Foto Agencia Enfoque