Sociedad
Los migrantes al asalto de París
El Bateau Mouche recibe a miles de turistas con una planta de meseros venidos de todos los rincones del mundo: senegaleses, chilenos, indonesios, hondureños
Paris es una ciudad que ha sido tomada por los migrantes, dando por resultado una mágica mezcla de culturas, sabores y experiencias que solo se logran con tal riqueza
Las tabaquerías han sido tomadas por los asiáticos.
Las boulangeries (panaderías) son administradas por manos de nativos de la nación del sol naciente.
Los mercados se entremezclan entre comerciantes europeos, asiáticos y africanos.
El Bateau Mouche recibe a miles de turistas con una planta de meseros venidos de todos los rincones del mundo: senegaleses, chilenos, indonesios, hondureños.
Los restaurantes vietnamitas se ven invadidos por franceses seducidos por su cocina perfumada y a base de vegetales.
Los rincones de cocina hindú son muy concurridos por paladares galos que saben distinguir entre un buen fromage blanc con truffe traído de Périgord y un cassoulet hecho por mamie y, una buena chapati para acompañar un picosísimo Murgh Makhani (algo así como un buen pipián rojo poblano).
Deambulan en las salas de exposición del edificio de la Foundation Louis Vuitton estudiantes de Bangladesh, España, Italia, Colombia, embelesados por la obra de Paul Signac (sin sus cuadros no hubiera conocido la Normandía francesa) o de René Magritte o incluso de Yayoi Kusama.
Los migrantes al asalto de París
Alguna vez platicaba con mi entrañable amiga Paty, que es un raro el sentimiento de vivir en la capital del mundo, porque “París no te pertenece –por más que uno quiera-, tú le perteneces a la ciudad”.
Conozco también a franceses-parisinos de pura cepa quienes han nacido aquí, su familia -toda-vive aquí, y toda su vida han vivido aquí y su disposición a vivir a través de las culturas de otros países es de admirar.
Yo he intentado asaltar a París

Un día en mi barrio montmartroinse favorito en una sesión de dibujo con Marie-Noël, mi pintora predilecta.

Realizando largas caminatas en las quais –que se inundan cada año- de la Seine.

O amaneciendo al lado de la Tour Montparnasse.
Respirar el París de antaño, respirar el París de Victor Hugo, respirar el París de Leïla Slimani, simplemente res-pi-rar-te.
Los migrantes al asalto de París
Los números no mienten.
Oficialmente en Francia hay más de 7 millones de migrantes, donde sus principales ciudades se transforman gracias a la mano migrante, Lyon, Marsella, Estrasburgo, Burdeos y recientemente Montpellier pero sobre todo gracias a las puertas abiertas que la nación “start-up” mantiene.
« Le bouleversement de la migration ».
La transformación de sueños, de metas, de espíritus de las personas que han pasado por aquí.
Como diría mí admirada Carla Morrison:
“Te voy a amar hasta morir… París”.