Julio César Chávez aseguró que un sujeto que estaba en la cárcel lo amenazó con secuestrarlo o con secuestrar a su hija.

“Yo estoy muy indignado, porque recibí una amenaza de secuestro y le pedí apoyo a las autoridades de Tijuana y se han hecho pendejos”.

El boxeador afirmó que agentes del FBI se comunicaron con él y le avisaron que un sujeto quería secuestrarlo y que acudió a las autoridades y que no hicieron nada.

“No sé qué es lo que están esperando, porque me comunicaron del FBI que querían secuestrarme y yo le informé al gobierno de Baja California, al señor Kiko Vega, y se hicieron pendejos”.

“Las cosas pasan una sola vez en la vida. Yo creo que están esperando que me pase algo para actuar, pero ya para qué. Eso fue en Tijuana, una amenaza de secuestro”.

Indicó que el FBI identificó al secuestrador y que él tuvo que contratar personal de seguridad para protegerse.

“Ellos tienen identificado al secuestrador, no voy a dar nombres para no alertarlos. Este es un secuestrador que estuvo en la cárcel y las autoridades lo dejaron libre y ahora anda secuestrando, robando y matando gente”.

“El FBI de Estados Unidos lo tiene bien identificado, gracias a ellos me pudieron informar y yo traigo seguridad por mi propia cuenta, porque en Tijuana no me quisieron dar seguridad”, dijo.

El hermano de Julio César Chávez fue asesinado en su domicilio de Culiacán, Sinaloa, durante un asalto.

Versiones extraoficiales indican que 3 sujetos irrumpieron en la casa de Rafael Chávez y le dispararon en tres ocasiones.

“Ahora se suscita este acontecimiento que nos parte la madre, porque mi hermano no se murió de la droga, no se murió cuando andaba en su adicción, cuando hizo tanto daño, como yo hice tanto daño, y ahora recuperado, aliviado, ayudando a muchísima gente. Y ahora llega un pinche pendejo como este y le quita la vida, nada más porque sí. Pero esto no va a quedar impune”.

Crédito de la foto El Debate