Sábado, 16 De Mayo De 2026 | Puebla

Sociedad

Se juegan universitarios poblanos la Diosa de Plata

El cortometraje de animación Elena y Las Sombras está nominado a este premio al cine mexicano que entrega la prensa

Se juegan universitarios poblanos la Diosa de Plata

El talento académico y estudiantil de universitarios poblanos, se medirá el martes con la nominación del cortometraje de animación Elena y Las Sombras, a las Diosas de Plata, el premio al cine mexicano que entrega la prensa.

Antes de esto, el filme sobre una niña que descubre el mundo a través de un amigo invidente, ganó también preseas del Festival Internacional de Cine de Morelia y del Ferratum Film Fest de Fantasía, Terror y Ciencia Ficción.

En tanto que queda pendiente la selección a los premios Ariel y también ha tenido nominaciones en festivales internacionales en Suiza, España, Brasil y Estados Unidos.

La producción, dijo su director y académico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y del Universitario Buahaus, César Cepeda Sánchez, lo lograron profesionales y estudiantes que realizaban prácticas.

A los centros de estudio en los que él imparte clases relacionadas con la producción cinematográfica, se suma también talento de diseño industrial de la Universidad de Ciencia y Desarrollo (Udes).

Dado que los alumnos representaron la tercera parte de un equipo de 15 personas que desarrolló el filme, ocuparon un lugar importante en la producción y la experiencia.

“Les gusta mucho saber que son parte de un proyecto, saber que son convidados de la producción profesional y eso es muy interesante porque ellos se apropian”, dijo.

La prueba, detalló Cepeda Sánchez, es que algunos participantes y otros estudiantes forman ahora parte del estudio de animación Cráneoque tendrá entre 2019 y 2020 su primer largometraje animado, Julia y el Portal del Abismo.

El filme que se pondrá a prueba en la premiación del martes está realizado con la técnica stop motion que aparenta el movimiento de objetos fijos a través de series de fotografías.

Para dar vida a la adaptación de la pieza de la dramaturga también poblana, Lucero Troncoso, explicó el director, se emplearon silicones, resinas, acero, textiles hechos a mano y cabello natural.

La conjunción de estos y otros materiales para hacer cine, agregó Cepeda Sánchez, demuestran que México y su historia artesanal, tienen mucho que aportar al stop motion internacional.

“Lo podemos lograr porque en México tenemos muchísima cultura visual y no hemos aprovechado de nuestro colorido, de nuestros símbolos y signos que el mundo puede llegar a conocer y de la gran calidad técnica de los artesanos mexicanos”, comentó.

El caso de la academia poblana, agregó Cepeda Sánchez, resalta pues incluye en sus materias relacionadas con la animación no sólo a personas que conocen del tema, sino que lo trabajan a diario.

Para él que se preparó como artista plástico en el Instituto de Artes Plásticas del Estado de Puebla y en el Universitario Bauhaus, esto es prioritario pues permite elevar la calidad educativa.