Universidades
Desarrolla Ibero Puebla prendas inteligentes para reumatoides
Con apoyo de un sistema electrónico y digital, la temperatura de las prendas se puede regular de acuerdo a las necesidades de los pacientes
Foto Jaime Zambrano
Un equipo de la Universidad Iberoamericana Puebla desarrolla prendas inteligentes que elevan su temperatura para apoyar a personas con enfermedades reumatoides, con alguna lesión o con dolor constante en el cuerpo
Con apoyo de un sistema electrónico y digital, la temperatura de las prendas se puede regular de acuerdo a las necesidades de los pacientes y de las recomendaciones del personal médico.
Fernanda Palafox y Alexandra Elizondo, estudiantes de la carrera de Ingeniería en Negocios; y Alfonso Vidal, estudiante de Ingeniería Industrial, de la Ibero Puebla conforman el equipo multidisciplinario que desarrolla el proyecto en el que se ocupan textiles inteligentes.
El sistema permite que con el uso de una batería de 7.4 Volts que dura dos horas, se active un sistema que desencadena que los textiles con los que está confeccionada la prenda, eleven su temperatura sin poner en riesgo al paciente de que sufra una quemadura.
Con el calor, las arterias del paciente con algún problema de reumatoides o con alguna lesión, se dilatan, fenómeno que permiten la reducción del dolor que no puede ser atendido con algún medicamento.
Los estudiantes de la institución que forma parte del Sistema Universitario Jesuita desarrollaron una faja para curar dolencia de lumbalgia, otra para atender los dolores en la espalda y una más para dolores de rodilla.
Fernanda Palafox, estudiante de la Ibero Puebla, destacó que el proyecto permite que un paciente pueda tener en su casa, prendas que puedan ayudarle a disminuir el dolor, sin necesidad de ir a alguna clínica.
“Las prendas que desarrollamos son ideales para las personas que tienen alguna lesión relacionada con el deporte que practican, para personas con enfermedades reumatoides o para aquellas que tienen un dolor constante y no hay medicinas para atenderlo”, comentó.
Los estudiantes buscan que las prendan lleguen al mercado con un precio estimado de mil 500 a dos mil pesos, costo que resulta redituable porque una sesión en una clínica puede llegar a 500 pesos y, se requiere, al menos, dos o tres veces por semana.
“La prenda se puede utilizar las veces que se quiera. En una clínica, te cobran 500 pesos por una sesión de 20 minutos. Al final, comprar la prenda en mil 500 o dos mil pesos es redituable”, finalizó.