A mes y medio de la entrada en vigor de la nueva norma emergente de verificación vehicular, únicamente siete establecimientos de 17 que hay en Puebla ofrecen servicio en su totalidad, lo que incluye revisión a modelos anteriores a 2016.

Esos verificentros están ubicados en la avenida Municipio Libre (Las Torres), en la calle 25 Oriente, sobre el bulevar Atlixco, a un costado de la Central de Autobuses Puebla (CAPU) y en los municipios de Tehuacán, San Martín Texmelucan y Xicotepec.

Fue el primero de julio pasado cuando el gobierno federal puso en marcha una norma emergente de verificación vehicular en las seis entidades que integran la Comisión Ambiental de la Megalópolis (cAME), las cuales son Puebla, Tlaxcala, Hidalgo, Morelos, el Estado de México y la capital del país, con el fin de disminuir los índices contaminantes en la zona.

A raíz de esa acción, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó revisiones en los verificentros de esos estados y clausuró líneas de supervisión en los 17 establecimientos que son de jurisdicción estatal, debido a que esos equipos no estaban calibrados correctamente.

Esas líneas sirven para revisar automóviles modelos anteriores a 2006, pues los posteriores se supervisan por otro método llamado “OBD”.

De acuerdo con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), hasta el 15 de agosto había revisado 21 centros de verificación vehicular, tanto de jurisdicción estatal (17) como federal, de los cuales 15 aún tenían líneas suspendidas.

Sólo siete logran levantar suspensiones

En entrevista, Miguel Espina Reyes, representante de los verificentros en Puebla, explicó que de los 17 que hay, únicamente siete ofrecen servicio para modelos anteriores a 2006.

Explicó que para levantar las suspensiones en esos establecimientos, recurrieron a una empresa ubicada en la Ciudad de México, autorizada por la Secretaría de Medioambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para certificar sus equipos.

Calibraciones aún son inaccesibles

Sin embargo, dijo que aún no les es posible cumplir con otro requerimiento establecido por la administración federal, el cual consiste enrealizar calibraciones cada 30 días, ya que, aseguró, no hay empresas que realicen ese trabajo con esa periodicidad, por lo que aún no hay una fecha para que los centros suspendidos reabran sus puertas.

Respecto a las multas económicas que se establecerán a los verificentros con líneas suspendidas, comentó que estas aún no les son notificadas por la Semarnat.