Ciudad
Niños continuarán amparos contra ciclovía Hermanos Serdán, anuncian
Abogado menciona que hay un antecedente legal en el caso del Juzgado Cuarto de distrito, con sede en Cancún, que otorgó la suspensión definitiva de obras en el Malecón Tajamar en favor de 113 niños
Patricia Ortega, madre de Itzia Sofía de 14 años y Carlo Roberto de 7 años, pequeños que han interpuesto amparos contra la construcción de la ciclovía Hermanos Serdán, continuará el proceso legal pese al argumento del Juzgado Tercero que señala que los niños no viven en la zona afectada.
“Vivimos a 10 minutos de donde se pretende el ecocidio, pero así viviéramos a 5 horas, tenemos derecho a un medioambiente sano”, dijo en rueda de prensa Ortega y aunque evitó los detalles, por recomendación del abogado, aseguró que seguirá el amparo, que no ha sido desechado.
La resolución del juzgado ante esta medida, para ciudadanos inconformes por el desmedido derribo de árboles, representa un “caso bisagra”, que sentará el precedente para que niños en este estado puedan reclamar sus derechos salvando el obstáculo esgrimido y que en apariencia representa un “argumento de peso”.
Juan Ponce, abogado ecologista aseguró que existe el antecedente en el Juzgado Cuarto de distrito, con sede en Cancún, que otorgó la suspensión definitiva de obras en el Malecón Tajamar en favor de 113 niños que promovieron un amparo contra la devastación de manglar y que no vivían justo en el lugar.
José Luis García Bello y Omar Jiménez, de la Asamblea Social del Agua, anunciaron que el próximo miércoles interpondrán tres amparos contra la ciclovía.
Callar es aceptar la devastación, escribe Itzia
La madre de Itzia, acompañada por ecologistas e integrantes de la Asamblea del Agua, leyó el mensaje de Itzia de 14 años en el que invita a no callar y no aceptar la inminente devastación.
“¿Cuándo decidimos que teníamos poder sobre los árboles, cortarlos o no para hacer una ciclovía?, y aparte de todo sólo es una forma de separarnos y evitar, no solucionar la poca educación vial…
“Entiendo que ustedes ven como algo normal apropiarse de lo natural del mundo, pero callar no es sino otra forma de aceptarlo y estar de acuerdo. Y no estoy de acuerdo. Los árboles son vida, son salud para nosotros… hemos hecho un mundo para enfermarnos…Los árboles nos cuidan naturalmente, son bellos. Me gusta la forma en la que crecen por sobre todas las cosas, son hogar de tantos pájaros que me ayudan a estar en calma; y sin importar lo mucho que nos dan los árboles para vivir merecen no ser cortados por el simple hecho que viven pacíficamente, por el simple hecho de que no son nuestros y no podemos decidir cuándo asesinarlos y ya”.