La Secretaría de Educación Pública (SEP) deberá dar a conocer los resultados obtenidos por los docentes de educación básica y media superior, así como del personal con funciones de dirección de educación básica, en la Evaluación del Desempeño Docente 2015-2016, resolvió el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).

En su respuesta solicitada por este medio deberá precisar el nombre del docente, RFC, CURP, clave de la plaza, nivel y modalidad educativa y centro de trabajo de adscripción con clave en turno, así como el puntaje que obtuvo en cada uno de los 5 instrumentos de evaluación, el resultado global, el grupo de desempeño (suficiente, bueno o destacado) y la fecha en que presentó cada instrumento.

 “La evaluación es un deber, en este caso, implícito a la función aceptada; ninguno de estos profesores fue adscrito por la fuerza, ni en contra de su voluntad, cuando decidió, en el ejercicio de sus derechos fundamentales, dedicarse al muy noble oficio de la enseñanza”, subrayó el comisionado Francisco Javier Acuña Llamas al presentar el caso ante el Pleno.

Dijo que conocer los resultados obtenidos por cada docente y directivo beneficia a todos, incluso a los propios evaluados, porque les brinda oportunidades para actualizar sus conocimientos y reforzar su capacidad de enseñanza.

El recurso de revisión se interpuso luego que la SEP proporcionó los vínculos electrónicos para consultar los resultados de la Evaluación, pero clasificó como confidenciales, entre otros datos, el nombre, RFC y CURP de los evaluados; lo que hacía imposible asociar los datos a cada uno de los maestros.

El INAI argumentó que dar a conocer las puntuaciones que cada evaluado obtuvo, permitiría tener una idea clara de la capacidad de los servidores públicos que están formando e instruyendo a la mayor parte del alumnado a nivel nacional.

Comisionados concluyeron que si bien los resultados de la Evaluación de Desempeño Docente 2015-2016 en Educación Básica y Media Superior constituyen un dato personal, el hacerlos públicos no implica ningún daño moral o afectación al honor de los evaluados.