Huauchinango, Pue.- Con la decisión de declarar a la Sierra Norte de Puebla territorio libre de megaproyectos –incluido el Proyecto Turístico Integral de las presas de Tenango y Nexapa en Huauchinango- y la unión de los pueblos en resistencia, concluyó el foro sobre su impacto en el patrimonio cultural, social y natural de la región realizado en la junta auxiliar de Cuacuila.

Tras las mesas de trabajo realizadas la mañana y la tarde del sábado, un festival cultural y la realización este domingo de un recorrido por las zonas afectadas por el gasoducto Tuxpan-Atotonilco situado a 170 metros de esa comunidad y por la zona de las presas donde se ubicaría el desarrollo turístico de lujo, los participantes señalaron que será dentro de 3 o 4 días cuando se den a conocer las conclusiones. 

El foro inició con un ritual de purificación y agradecimiento a los cuatro elementos, y se abordaron temas como la caracterización del Estado mexicano como favorecedor de los grandes empresarios privados, pero que se maquilla con algunas leyes que “protegen” al resto de la población, pero que no modifican sus condiciones ni su calidad de vida, y que se legitima mediante las elecciones. 

Por lo tanto, se dijo: “no tiene interés en la defensa de territorios autónomos, ni de la protección ambiental.  Su puesta es a la industrialización de todo y consideran que el cuidado del medio ambiente es sancionar al que arroja una envoltura en la calle pero si una empresa tira desechos tóxicos en un río es vista como un mal necesario. Hablan del cuidado y la protección del ambiente como atractivo turístico, cuando el cuidado y la preservación de las especies debe estar relacionada con la defensa de la especie humana”, apuntaron.  

Se habló de la necesidad de la elaboración de una ley general del agua que contemple a este bien natural como un derecho humano y su dotación a los pobladores como preferente ante cualquier actividad de la industria extractiva.

Además del Plan Quinquenal de Gasoductos, dos de los cuales atraviesan territorio de la Sierra Norte Poblana, además de los daños que ya se recienten en la región por la extracción de hidrocarburos realizada de manera tradicional o a través de la fractura hidráulica, como la merma en el abastecimiento de agua, la contaminación de afluentes y terrenos de labor y hasta el registro de sismos en una zona que no tenía estas características.

La mañana del domingo, los participantes se encaminaron hacia los pueblos ubicados en la ribera de las presas de Tenango y Nexapa, como Xaltepec, Papatlazolco, Tenango de las Flores, Las Colonias de Hidalgo, Tlalmaya y Papatlatla donde fueron recibidos por habitantes que se oponen a vender sus tierras para el desarrollo del Proyecto Turístico Integral (PTI).

Fue en Papatlatla donde los visitantes fueron recibidos con cuetes y les compartieron un itacate, momento que sirvió para conocerse y reconocerse como pueblos hermanados por la defensa de su territorio y recordaron la lucha que han dado los habitantes de las presas en la defensa del agua “que ya les han querido quitar”.

Los indígenas huauchinanguenses dijeron que “ya les cayó el veinte” de todo lo que viene con los proyectos mineros, hidroeléctricos, de explotación de hidrocarburos y hasta con el PTI, aunque admitieron que aún hay algunos que todavía no creen”, por lo que llamaron a estar unidos como pueblos contra el despojo y en defensa de la tierra.