Te puede interesar:
Patrullas del GOES eran surtidas con combustible robado, acusan
Seguridad
Elementos de seguridad pública relatan las diversas acciones por las que sus superiores obtenían dinero ilegalmente
Además del robo de combustible, Marco Antonio Estrada López, director de la Policía Estatal, tejió una red de corrupción para obtener recursos de los alcoholímetros y de movimientos administrativos al interior de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, según denunciaron elementos policiales mediante una carta.
Estrada López y Tomás Mendoza Lozano, jefe del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), fueron arrestados el martes de la semana pasada en Tepeaca por parte de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) por participar en la ordeña de ductos.
Tras su detención, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) los acusó por el desmantelamiento de una pipa robada en Xalapa, cuyo motor se instaló en una grúa propiedad de la Policía Estatal. Sin embargo, el Juez Sexto de Distrito sólo los procesó por robo de hidrocarburos.
Utilizaban alcoholímetros para extorsionar
Te puede interesar:
Patrullas del GOES eran surtidas con combustible robado, acusan
En la misiva los agentes indican que Marco Antonio Estrada, en contubernio con Alejandro Santizo Méndez (actual secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal) y Paulo Cesar Quiroz MartÍnez (director de Seguridad Pública municipal), cuando ambos formaban parte de la Secretaría de Seguridad estatal, se encargaban de extorsionar a los conductores durante los operativos de alcoholímetro.
En caso de que los funcionarios de seguridad hallaran armas o drogas sólo se presentaba la mitad, para que la otra parte se utilizará para "sembrarla" a otros automovilistas o detenidos.
"Era bien sabido por todo el personal que los operativos que instalaban dentro del municipio de Puebla y en las zonas conurbadas (las Cholulas) únicamente era para extorsionar so pretexto del operativo alcoholímetro y si encontraban algo más (drogas y/o armas) los delincuentes solo eran puestos a disposición con la mitad de lo que se les encontraba y el resto era guardado con la finalidad de ser utilizado para sembrar drogas o armas a los detenidos", indica el documento.
Estas corruptelas no sólo las sabía Facundo Rosas Rosas, secretario de Seguridad Pública Estatal, sino que las avaló el funcionario, indicaron los policías estatales.
Te puede interesar:
Hasta el crimen organizado se sintió desplazado en Tepeaca
Obtenían recursos de trámites administrativos
Otra cuestión que se señala en la carta es que tras la salida de Santizo Méndez de la policía estatal, Estrada López se coludió con el encargado de recursos humanos de la dependencia, Adrián Coyotl, para hacer cobros extraoficiales a los elementos de seguridad.
Estrada y Coyotl cobraban 15 mil pesos a los policías que eran enviados a las bases de operación en el interior del estado para que regresaran a trabajar a la ciudad de Puebla.
Asimismo Coyotl y el oficial Medardo Rodriguez, responsable de despliegue territorial, solicitaban a los oficiales que deseaban recibir una promoción, 25 mil pesos, mismos que entregaban a Estrada para que aprobara el nombramiento.
Por órdenes del ex director de la Policía Estatal, que ahora se encuentra en prisión preventiva, se instalaron vallas perimetrales en la Secretaría de Seguridad para que los policías que llegaran después de las 7:45 horas fueran sancionados, aunque la hora de entrada era a las 8:00 horas.
La misiva apunta que los elementos que tenían retardos eran llamados por Coyotl, quien les cobraba de 300 a 500 pesos por no levantarles actas administrativas o aplicarles descuentos por sus supuestos retrasos.