Martes, 19 De Mayo De 2026 | Puebla

Espectáculos

Una noche mágica brindó Joaquín Sabina a su público poblano

La primera gran ovación de la noche fue para Pancho Varona su guitarrista de cabecera y acompañante de travesías

Una noche mágica brindó Joaquín Sabina a su público poblano

La primera gran ovación de la noche fue al romper el paseíllo, al partir plaza y fue para Pancho Varona, obligado a salir al tercio y saludar la ovación desmonterado, Pancho, su guitarrista de cabecera y acompañante de travesías; giras, vericuetos mil y borracheras, es como Joaquín Sabina dijo al presentarlo: su “fiel escudero”.

La segunda gran ovación la recibió Antonio García de Diego, guitarrista e instrumentista del teclado, y también veterano del grupo; cuando éste presentó la dedicación de “Ni tan joven, ni tan viejo”, para una menor de 9 años, su sobrina dijo, que por primera vez asistía a un concierto de Sabina.

Hubo otra cerrada ovación cuando él canta-autor rindió homenaje a uno de los cantantes de su inspiración, al que admiró, imitó “a su manera” desde cuando él tenía 20 años; un sonoro uuuhhh se escuchó a coro desde todos los tendidos. Era a Bob Dylan a quien Sabina dedicó un par de rocks, de los años setentas, en versión muy suya. Nueva cerrada, muy cariñosa ovación, muchos aplausos saludaron el brindis de parte de su actuación al “amigo” Fernando Canales, quien por supuesto se encontraba en barrera de primeras filas. No faltó el cariñoso y sentido homenaje de bombín y pantalones de mezclilla a José Alfredo Jiménez y acompañado de todos sus fans, a coro cantó “Caminos de Guanajuato”

Vinieron luego dos saludos más con aplausos, una al descubrirse Sabina, que lucía en ésta parte de su performance, un hermoso sombrero calañés en blanco con negra toquilla; tomado de la mano de su solista – ¡Que cuerpazo! - Mara Barros, juntos se inclinaron con respeto ante la enorme foto de Chabela Vargas que engalanaba el escenario, y por último cuando Joaquín Sabina, de manera muy sentida saludó a la que dijo ser su segunda casa: México, se mostró apenado, preocupado, triste por la gran cantidad de muertes que aquí, al igual que al otro lado del mundo están ocurriendo.

Y, domingo, otro día, hemos amanecido, con la cruda, la resaca de la borrachera sabinera: con la Cofradía del Santo Reproche; Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido; Desafiando el mar sin timón, ni timonel; Celebrando la impúdica belleza de estar triste; Y, nos dieron las diez y las once y las doce…y, ¡Ponme la mano aquí Macorina! Porque lo que sé del pecado lo aprendí por el Boulevard de los corazones rotos, y… Sin Embargo Te Quiero, y… Sin embargo…Ojalá no sea éste, cómo él mismo anunció, el último concierto de Joaquín Sabina en Puebla.