Sociedad
Sufre codependencia una de cada cuatro mujeres
Si no es detectado y sanado a tiempo les puede llevar a la depresión
Una de cada cuatro mujeres sufre de codependencia, padecimiento que les hace sufrir en silencio y que si no es detectado y sanado a tiempo les puede llevar a la depresión, expuso la directora del Instituto Mexicano de Análisis Transaccional, Gloria Noriega, quien agregó que la represión emocional les puede llevar también a desarrollar enfermedades físicas.
Explicó que la codependencia es un término que se ha trillado en los últimos años y se confunde con la dependencia emocional, sin embargo se trata de dos temas diferentes. En el caso de la codependencia, ésta se desarrolla desde temprana edad y la sufren más las mujeres que los hombres.
La especialista expuso lo anterior durante una conferencia de prensa que dio en el Tecnológico de Monterrey en Puebla, donde abundó que la persona codependiente suele ser muy responsable en su vida diaria y en el trabajo, es autosuficiente y ayuda a las personas que le rodean, sin embargo suele olvidarse de sus propias necesidades.
Sin embargo, comentó que un codependiente llega a sufrir mucho, sobre todo en silencio, debido a que se entrega por los demás y no siempre recibe a cambio lo que espera de esa ayuda. Otro de los rasgos que tienen es que suelen dar mucho a sus parejas, a grado tal que las anteponen a ellas mismas.
En el caso de los dependientes, contrastó, suelen ser personas que tienen una autoestima muy baja y poca confianza en sí mismas, por lo que no pueden realizar sus actividades cotidianas si no lo hacen en compañía de otros.
Noriega Gayol mencionó que parte de los problemas de salud que llegan a desarrollar las personas codependientes cunado no son diagnosticadas a tiempo y tratadas son la fibromialgia, dolores musculares y migrañas, hasta enfermedades más graves, de ahí la necesidad de que sean vistas por especialistas.
Finalmente dijo que una de las formas de tratar este padecimiento es a través del Análisis Transaccional, mismo que fue desarrollado en Canadá durante la década de los años 60 por Erick Berne, quien sentó las bases para este trabajo que puede tener importantes alcances transgeneracionales.