Gobierno
Estudio de Las Torres sólo tiene un error administrativo: Migoya
La Semarnat requirió al gobierno del estado presentar, nuevamente, la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA)
Por un error administrativo, la Secretaría del Medioambiente y Recursos Naturales (Semarnat) requirió al gobierno del estado presentar, nuevamente, la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) para autorizar el proyecto de ampliación de la avenida Las Torres.
Así lo confirmó la delegada en Puebla de la dependencia federal, Daniela Migoya Mastretta, quien señaló que será la dependencia y no la delegación en la entidad, la que defina si la administración estatal ha incurrido en alguna anomalía al iniciar los trabajos de dicha obra.
En entrevista vía telefónica con e-consulta, la funcionaria indicó que no existe un plazo para que el gobierno del estado presente el nuevo proyecto, sin embargo una vez que ingrese el documento, la Semarnat cuenta con un periodo de 60 días para analizarlo y emitir un dictamen.
En la edición de la Gaceta Ecológica de la Semarnat del pasado 11 de diciembre, la dependencia publicó la leyenda “no aplica” al proyecto que presentó para la “Ampliación de la avenida Municipio Libre o Las Torres, en el tramo comprendido entre la Vía Atlixcáyotl y el Camino Real a Cholula”, el cual contempla un distribuidor vial en el cruce con la carretera federal a Atlixco, debido a que el proyecto no fue ingresado correctamente pues contenía errores administrativos.
Sin embargo, tal resolutivo no implica que se haya negado una autorización al proyecto, para el que el estado destinó un presupuesto de 444 millones de pesos, sino que este deberá ser presentado nuevamente.
De acuerdo con el MIA presentado, con clave de identificación 21PU2014VD027, la ampliación de la avenida y la construcción del distribuidor abarcarían una superficie de 131 mil 935.82 metros cuadrados y atravesaría las colonias La Cruz, La Concepción, San Martinito, El Molinito y Emiliano Zapata, además de que la ampliación tocaría el cauce del río El Zapatero.
Pese a que hasta ahora se tramita la autorización del impacto ambiental, las labores de la obra iniciaron el pasado ocho de septiembre y ya se han derribado cinco locales comerciales, además de que se han expropiado predios que suman una superficie de tres mil metros cuadrados.