Viernes, 15 De Mayo De 2026 | Puebla

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Desarrolla Tec de Monterrey programa sobre economía del arte

“¿Cómo ser artista y no morir en el intento?” es el nombre del curso que implementó el ITESM

Desarrolla Tec de Monterrey programa sobre economía del arte

Foto Jaime Zambrano

El Museo del Tecnológico de Monterrey en Puebla creó el primer programa en América Latina sobre economía del arte que busca profesionalizar a artistas, catedráticos, gestores culturales y galeristas en el proceso de venta de piezas artísticas.

“¿Cómo ser artista y no morir en el intento?” es el nombre del programa desarrollado por el ITESM que buscará profesionalizar en las personas relacionadas con el arte, en particular, con la pintura.

El programa surge a partir de los resultados de la investigación “Consideraciones generales para la fijación del precio en la pintura contemporánea”, que realizó Mariela Bonilla Arrazola, directora del Museo del Tecnológico de Monterrey.

La investigación revela que la mayoría de los artistas y galeristas en México determinan el precio de las obras sin ningún conocimiento profesional de fondo, lo que resulta un problema porque no existen criterios fijos que permitan a un coleccionista valorar la obra objetivamente.

En el proceso de valorar una obra, falta determinar la relación entre los valores artístico y económico, lo que convierte a las obras de arte en bienes especulativos.

De acuerdo con Arrazola Bonilla, no existe un cuerpo teórico en relación a la economía del arte y los libros que abordan el tema, surgieron en el año dos mil.

“Esta situación ha permanecido en los últimos 200 años, tiempo en que los artistas han considerado que no es tarea suya fijar los precios de sus obras, sino de un tercero, como el caso de los galeristas, quienes adquieren conocimiento de la experiencia simplemente”, comentó la especialista.

Para Arrazola Bonilla, fijar el precio de una obra no se basa ni en la calidad ni el valor artístico, sino en aspectos como el tamaño de la obra, la técnica que puede ir desde la acuarela, y el acrílico, hasta el óleo; la trayectoria del artista y el número de exposiciones del artista.

“Con estas herramientas, el Museo del Tecnológico de Monterrey busca que los artistas conciban a su profesión como rentable, como un medio de vida del que sí es posible obtener utilidades y vivir de ella”, explica Arrazola Bonilla.