Espectáculos
Yamel Thomson prepara su nuevo cortometraje Violeta
En cuanto a la fotografía, Yamel cuenta con dos proyectos realizados y uno que se encuentra en producción.
Yamel Thomson estudiante de comunicación en la Universidad de las Américas Puebla se encuentra trabajando en su producción más reciente, un cortometraje llamado Violeta que tocará un tema de género, en específico sobre un hombre que decide ser mujer adoptando el nombre de Violeta.
Anteriormente, Yamel ha trabajado en diferentes proyectos audiovisuales y de fotografía. Trabajó como directora de foto en el cortometraje poblano “El Viejo” y en el cortometraje americano “Furder”, creado en formato análogo. Thomson ha dirigido ya con anterioridad en un corto titulado “Umbilical”.
En cuanto a la fotografía, Yamel cuenta con dos proyectos realizados y uno que se encuentra en producción. La fotógrafa dedica sus imágenes en totalidad a los desnudos no eróticos.
“Me encanta el cuerpo humano pero desde pequeña me di cuenta que el cuerpo desnudo no es lo más común en el exterior, al contrario. El desnudo debería ser una decisión no una imposición de la sociedad”, expresó.
¿De qué va Violeta?
“Se trata de un wey transgénero. No lo es porque se rechace a sí mismo, sino porque él se siente mujer. El corto está inspirado en una persona real, una mujer que conocí en la universidad. Naturalmente antes era un hombre al cual dejé de ver por un tiempo y al reencontrarme con él lo conocí como mujer”.
“Eliza, quien es la persona en que está inspirada Violeta, toma el rol de la mujer de su casa Al perder a su madre, ella es quien cuida a los hombres de su casa, a su hermano y a su padre. Es también una activista”.
¿Por qué contar este tipo de historias en un cortometraje?
“Me interesa expresar este concepto porque lo podemos aplicar a todo, a la religión, a diferentes rituales sociales, como las bodas. Es una cuestión de exploración, de decidir y asumir”.
“Las personas nunca se preguntan si están dentro del género correcto, creo que nuestros órganos sexuales no nos hacen ni hombre ni mujer, nosotros debemos decidirlo. La masa física es independiente a nuestros gustos, al género”.
“Todo el tiempo estamos haciendo un performance de lo que somos, por ejemplo en los símbolos que vestimos, los aretes, el labial. No sólo en los iconos sino en la forma en la que actuamos, cómo nos conducimos. La sociedad dicta el género”.
¿Cómo va la producción de Violeta?
“Ya iniciamos con la pre-producción, esta misma semana iniciará el rodaje. La locación principal será en el DF y en una carretera rumbo a Xalapa aquí en Puebla. Contamos solamente con dos actores Violeta (Guillermo) y su novia”.
¿Por qué llamar Violeta a este cortometraje?
“Fue porque hablando con el director de fotografía salió el tema del color ultravioleta, un color que el ojo humano no puede percibir, haciendo una metáfora, debido a que el género no es algo que se pueda percibir a simple vista. Nosotros podemos ver a un hombre o una mujer y no sabemos cuáles son sus preferencias sexuales”.
¿Cómo evitar el morbo y el tabú en este tipo de temas?
“Aunque yo lo traté de hacer sin morbo, de hecho la historia está pensada sin este tipo de prejuicios, la sociedad será quien le dé un sentido. No busco hacer un escándalo, lo que quiero es que la sociedad ya acepte este tipo de decisiones como algo cotidiano. Esto no dependerá de mí sino de las percepciones de los espectadores”.
“La sociedad te dice que tu pene te hace hombre y que tu vagina te hace mujer, cuando tu deberías decidir que eres o que te gusta. Todas las formas de vida deberían ser dignas”.