Universidades
FUNDEM: nos piden aceptar que desaparecidos están muertos
La organización que busca personas recibió el premio Tata Vasco otorgado por el Sistema Universitario Jesuita
“Autoridades nos obligan a aceptar fragmentos de restos encontrados en fosas clandestinas y aseguran que no hay nada que buscar”, denunció Esther Contreras, representante del movimiento social Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en México (FUNDEM), organización que hoy recibió el premio Tata Vasco otorgado por el Sistema Universitario Jesuita.
La activista señaló como responsable de las desapariciones forzadas e involuntarias a las autoridades federales y estatales del país de los sexenios actual y anterior por no garantizar y proteger los derechos de ciudadano. “En muchos casos sabemos que ellos mismos (las autoridades) fueron quienes ordenaron su desaparición”, dijo.
Contreras denuncio que existe la consigna de funcionarios para que las familias desistan de la búsqueda, minimizando la tragedia humanitaria que viven.
“Lo que lacera, lo que duele, es el desinterés y las ofensivas respuestas de funcionarios en procuradurías y ministerios públicos: ‘seguramente anda con la amante’. ‘Se fue al otro lado y usted no se dio cuenta’. ‘Se anda escondiendo, pues ¿qué hizo?’. ‘Se fue con el novio’. ‘Dígame, ¿usted lo mandó matar?’”
En entrevista, luego del evento, los integrantes de la organización aseguraron que la desaparición de personas no es un evento casual, sino que los patrones y el perfil de los perpetradores evidencian la responsabilidad del Estado Mexicano.
Nos conocimos en el infierno
Esther Contreras narró que la organización nació en 2009, en el contexto de la estrategia contra la delincuencia organizada que declaró el entonces presidente de México, Felipe Calderón.
“Nos conocimos en los pasillos de instituciones, en el recorrido del infierno de las procuradurías de justicia, en el Servicio Médico Forense (Semefos), hospitales, cárceles. Cientos de familias buscando a sus desaparecidos. Encontramos madres centroamericanas que buscaban a sus hijos en territorio mexicano, ellas en peores condiciones porque las autoridades se niegan a tomar las denuncias”
El obispo de Saltillo, Raúl Vera López, y el Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios, fueron quienes sistematizaron los esfuerzos y propiciaron la coordinación para que se reunieran los esfuerzos de 13 familias que estaban en busca de 25 personas desaparecidas en Coahuila. A la fecha ya son 120 familias que buscan a 400 personas desaparecidas en diferentes estados de la república. En Puebla, ya suman 13.
El premio Tata Vasco
“¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos! ¡Hijo, escucha, tu madre está en la lucha!, ¡Ahora, se hace indispensable presentación con vida y castigo a los culpables!” fueron los gritos de consigna con los que una veintena de madres, padres, esposas, hermanas, hijas, abuelas, integrantes del FUNDEM, recibieron el premio en la Universidad Iberoamericana.
La entrega del premio Tata Vasco clausuró los trabajos del XI Foro “Derechos Humanos y Acceso a la Justicia: la dignidad de las personas frente a las formas de poder en México”. Este año fue otorgado a FUNDEM por su compromiso efectivo y real en defensa de los derechos humanos y pro ser un actor legítimo en la lucha por la aparición de personas en México.
Para los integrantes, el premio constituyó un gesto conmovedor de rectores jesuitas y aseguraron que ayudará a visibilizar las desapariciones, las cuales lejos de disminuir, se multiplican.
“Atrás de una persona desaparecida hay un micro drama social, un familiar que ante la omisión de autoridades se han dedicado a la búsqueda, y en el andar han perdido el empleo, el patrimonio, la calma y la tranquilidad, las familias han perdido su vida”.
“Pero en esa pérdida también hemos perdido el miedo a exigir los derechos, el FUNDEM y la Red de Verdad y Justicia hemos solicitado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que exija al gobierno de México, iniciar una real construcción de un mecanismo de búsqueda en vida de las personas desaparecidas, investigaciones que permitan una cooperación entre las diferentes entidades federativas y al menos, en los países de Centroamérica”.
También la exigencia de reestructurar la Unidad Especializada de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Procuraduría General de la República, a fin de que cumpla con requisitos de personal profesional, pero sobre todo, un plan emergente para atender a las víctimas.